El fenómeno de El Niño comenzó a manifestarse en Argentina y podría generar un incremento de las precipitaciones en Chubut durante los próximos meses. El subsecretario de Protección Ciudadana, Eduardo Pérez, anticipó que su incidencia aumentará hacia el último trimestre del año y que ya se trabaja en medidas de prevención ante posibles episodios meteorológicos extraordinarios.
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“Va a tomar más fuerza en este trimestre que viene, hacia fin de año”, señaló Pérez. Según explicó, la Provincia avanza en la coordinación con organismos provinciales, fuerzas federales y las defensas civiles municipales para definir mecanismos de respuesta frente a lluvias intensas u otras situaciones de emergencia.
Como parte de esa preparación, está prevista para el 28 una reunión en Rawson con participación de la Agencia Federal de Emergencia y distintos organismos vinculados a la atención de emergencias. “Y vamos a trabajar junto con las defensas civiles municipales y los organismos que intervienen en emergencia, en la coordinación y en la preparación de si en algún momento tenemos algún evento extraordinario con lluvia”, explicó.
Pérez sostuvo que El Niño podría expresarse principalmente mediante un aumento de las lluvias en buena parte del territorio argentino. Para Chubut, ese escenario podría tener un efecto favorable después de varios años atravesados por la sequía, aunque el funcionario advirtió sobre el riesgo que representan precipitaciones extraordinarias concentradas en períodos muy breves.
“Es beneficioso en una parte, siempre y cuando no se desmande y produzca algún evento extraordinario esto de que caigan 100 milímetros en 15 minutos y produzca alguna importante inundación en algún sector o algún desborde de algún río”, explicó. En ese sentido, destacó que el último invierno dejó más precipitaciones en forma de lluvia y nieve que el año anterior.
La mayor disponibilidad de humedad también genera expectativas para la temporada de incendios forestales 2026/27. “Así que esperamos que la temporada de incendios que viene, 26/27, no sea tan complicada como las que hemos venido trayendo estos años atrás por la sequía que predominaba”, afirmó Pérez.
De acuerdo con las previsiones mencionadas por el funcionario, el período de mayor incidencia se extendería de septiembre a diciembre, con posibilidades de continuar hasta marzo. Para enero, febrero y marzo se esperan lluvias alternadas en la región, un escenario diferente al de los últimos tres años, cuando la falta de agua y la sequía agravaron las condiciones para el desarrollo de incendios.