La nueva planta potabilizadora de Achiras entró en la etapa final de ejecución, con trabajos de terminación, puesta a punto y pruebas sobre los equipos que integran el sistema. La infraestructura permitirá mejorar el abastecimiento de agua potable para unos 3.000 habitantes, además de responder al fuerte incremento de la demanda durante la temporada turística.
Te puede interesar
La obra es ejecutada por el Gobierno de Córdoba, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, y fue diseñada teniendo en cuenta el crecimiento urbano y demográfico proyectado para los próximos 20 años.
Uno de los principales cambios será el aumento de la capacidad de tratamiento. Con las nuevas instalaciones, Achiras podrá triplicar el caudal de agua que recibe actualmente, mientras que los sistemas de pretratamiento y filtrado permitirán mejorar la calidad y confiabilidad del servicio.
Actualmente se realizan las últimas tareas y pruebas sobre los diferentes componentes para comprobar su funcionamiento antes de la puesta en servicio definitiva.
Cómo funcionará la nueva planta potabilizadora de Achiras
La intervención comprende tres sectores principales: el predio de la cisterna, el área de filtros y la conexión entre ambos puntos, además de distintas instalaciones complementarias.
En el primero se refuncionalizó la cisterna existente de 700.000 litros, que fue dividida en dos compartimentos de 350.000 litros. También se realizaron trabajos de impermeabilización, colocación de cañerías, ventilaciones, accesos y nuevas cámaras para válvulas y sistemas de control.
Las instalaciones de cloración y bombeo fueron reacondicionadas y se incorporaron nuevos equipos. El sistema de impulsión cuenta con dos bombas centrífugas, una de ellas de reserva, mientras que para la cloración se instalaron dos tanques de 1.000 litros y cuatro bombas dosificadoras.
Nuevos filtros para mejorar la calidad del agua
En otro de los sectores se construyó una nueva planta de tratamiento con cámaras de carga, floculadores y decantadores, destinada a mejorar el proceso de potabilización.
La infraestructura incorpora además dos nuevos filtros lentos de arena, mientras que otros dos ya existentes fueron reacondicionados. También se construyó una laguna para almacenamiento de lodos y se renovó el sistema de bombeo.
Como parte del proyecto se levantó además una casa química con equipamiento para dosificar los productos utilizados durante el tratamiento y un laboratorio para controlar la calidad del agua.
El predio dispone también de una sala de máquinas reacondicionada, un grupo electrógeno y un espacio destinado al mantenimiento de los equipos.
Una obra pensada para acompañar el crecimiento de Achiras
Para integrar los distintos sectores del sistema se instalaron 211 metros de cañería de aducción y otros 211 metros de impulsión, junto con las válvulas y accesorios necesarios.
La nueva infraestructura tendrá especial importancia durante los períodos de mayor actividad turística, cuando la demanda de agua en Achiras puede llegar a triplicarse respecto de los niveles habituales.
Una vez finalizadas las pruebas y puesta en funcionamiento la nueva planta, está prevista la demolición del antiguo desarenador. Con la intervención, la localidad contará con un sistema preparado para atender la demanda de agua potable proyectada para las próximas dos décadas.
