El ex intendente de Laprida y actual Senador Bonaerense del Frente de todos por la sexta sección electoral conversó con DataDiario sobre la actualidad política y el panorama electoral a todo nivel.

¿Cómo resumirías la actualidad política?

Nosotros entramos a la crisis sanitaria después de soportar 4 años de políticas neoliberales que nos dejaron en una situación muy mala. Nos hemos olvidado, pero la Argentina que recibió Alberto Fernández, y la provincia de Buenos Aires que recibió Kicillof, estaban en una muy mala situación económica. Asi que haber salido de la pandemia, y estar ahora en un momento de poder pensar y llevar adelante el proyecto, nos pone en una situación compleja y particular.

De todos modos, ya hay indicadores en la Argentina que están denotando un proceso de rápido crecimiento: el sector de la construcción, el de la manufactura, el del turismo, van a ser puntales del crecimiento.

Tenemos un grave problema con la inflación, pero seguimos creciendo por encima de 2019, con lo cual yo tengo buenas expectativas…

¿El esquema de las PASO terminó perjudicando o favoreciendo a los oficialismos?

Yo creo que jugaron a favor… si las elecciones generales hubieran sido en las PASO, la gente hubiera votado en esa fecha con toda la carga negativa de un proceso de pandemia sobre sus espaldas; cargando en la mochila todas las frustraciones, las tristezas, el encierro. Esa carga que globalmente afectó a todas las sociedades, a nosotros también nos afectó. Se expresó mucho enojo contra los oficialismos… hoy ya no es esa la situación en Argentina… entonces esta es otra elección diferente. Vamos a encarar las elecciones generales en un contexto en el que la sociedad ya está despojándose de ese manto negativo que fue la pandemia.

¿Con qué escenario crees que vamos a encontrarnos en los próximos 2 años?

Aspiro a que los números que podamos discutir el 15 de noviembre sean, para el peronismo, más positivos que lo que fueron en septiembre. De cualquier manera, vamos a tener que encarar estos dos años que quedan del gobierno de Alberto de manera diferente.

Gobernar en pandemia hizo cambiar los planes de cualquier gobernante, en cualquier lugar del mundo. Ahora sí vamos a ver la capacidad de ordenarse sin pandemia.

Tenemos el deber de convocar a todas las fuerzas políticas que tienen el compromiso de que Argentina se desarrolle a partir de un proyecto compartido, y encontrar un camino común con 5 o 10 expectativas de país y de provincia. En ese sentido se viene un proceso obligatorio de consensos mayoritarios, como los que logró Néstor Kirchner en su momento (en un momento muy difícil para la Argentina) para encarrilar nuestro país.

¿Por dónde va la agenda política y legislativa de Pichi Fisher en el corto y mediano plazo?

Mi proyección no es más de dos años, porque la verdad que no sé cuál va a ser mi destino después de eso. Pero sí para los próximos dos años estamos determinados a trabajar mucho la agenda de cuestiones municipales en el ámbito legislativo. La provincia de Buenos Aires tiene una deuda histórica: seguimos siendo una jurisdicción muy centralista.

Creo que en los estados municipales (sobre todo en lo de pequeñas dimensiones) tenemos posibilidades de mejor gestión, sobre todo por el control social que ejercen las comunidades. Deberíamos darle mayores responsabilidades a ese ámbito del estado (al municipal) para gestionar la realidad de los bonaerenses. Nuestra ley orgánica municipal data de 1958. Creo que es el tiempo de modificarla para mejorar la vida de los bonaerenses. Trabajaremos en dotar a los municipios de mayor grado de autonomía y de darle a los recursos provinciales más descentralización.

¿Te gustaría volver a ser intendente?

Sí.

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Uno hace política siempre. A mí me tocó crecer en un hogar muy politizado. Desde muy chico escuchaba a mi vieja y a mi viejo hablar de política, en algunos momentos con los libros y las fotos de Perón y de Evita escondidos en el ropero, y en otros momentos (con el retorno de la democracia) con mucha fuerza y mucha determinación… Siempre me ha tocado tener una cabeza muy politizada… asique desde la facultad siempre hice política… pero cuando en los 2000 estuvimos de regreso siempre tuve la voluntad de ser intendente, y ahora que me toca un cargo supuestamente de mayor jerarquía política –como ser un senador provincial–  veo que el lugar donde mayor grado de realización puede tener alguien que siempre vivió apasionado por la política, es siendo intendente de su municipio: ya sea en el más chiquito de la provincia, o en el más grande.

¿Cuáles son las expectativas para este domingo 14 de noviembre?

Es una elección importante, pero sin lugar a dudas nuestro principal desafío    –como fuerza política que tiene la responsabilidad ineludible de representar a las grandes mayorías– debe estar más en el 15 que en el 14. El punto es: yo desdramatizo las elecciones intermedias… por supuesto que marcan cosas, las sociedades sancionan o premian en las elecciones intermedias, aun cuando estuvieron muy teñidas de una cuestión irregular como lo fue la pandemia. Pero nuestra responsabilidad es el día después para construir una realidad diferente, determinar un camino concreto donde se puedan subir aquellos que no nos votaron, pero que creen que nuestro país hay lugar para que las familias más humildes y las que más ventajas le sacan a los recursos de un país, puedan convivir y puedan tener sueños que se compartan.