Mientras comenzaba su intromisión en la política con tan sólo 17 años, dos años más tarde sumó los primeros minutos de su carrera en partidos de verano en un club grande como Boca Juniors. Sin embargo, por decisión de la comisión directiva, su carrera profesional continuó en clubes de la Segunda División donde consiguió dos ascensos: el primero con Unión de Santa Fe y luego con Temperley. En la actualidad se desempeña como volante central de Excursionistas, que milita en la Primera C, y durante toda su trayectoria profesional combinó su tiempo entre entrenamientos y apuntes para constituir una formación integral. Ahora exhibe un título terciario en comunicación y en la actualidad continúa su formación académica en las aulas de la Universidad Nacional de Avellaneda, una de las Casas de Altos Estudios del Bicentenario que surgieron por iniciativa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, justamente quien integra la fórmula presidencial a la cual el colectivo de futbolistas respaldó en las últimas elecciones presidenciales.

“Milito desde que tengo 17 años y siempre intenté mantener los lugares fragmentados, por un lado mi militancia y por otro lado el fútbol”, afirma Vidal, en tanto su mundo gira en el vestuario de Excursionistas y también en el crecimiento de su agrupación política “Organización Popular Venceremos”. Y sin haberlo soñado, su acción concreta de reclutar las voluntades más afines en respaldo a un modelo de país más inclusivo, significó una manera de aunar ambos mundos y dejar atrás esa división de facetas para convertirla en la unifación de sus dos pasiones.

Sensato, asegura que jamás imaginó armar algo así, y ratifica: “Fue algo que me explotó en las manos”. Es que “El Pulpo”, mote que saca a relucir en cada campo de juego por su capacidad para extirparle la pelota a sus rivales, también expuso a la perfección la capacidad de cada uno de sus tentáculos para persuadir a grandes figuras del fútbol a que ratificaran su apoyo al presidente electo Alberto Fernández, aunque asegura que solo no hubiera podido: “Sin la complicidad de Leonardo Di Lorenzo hubiera sido imposible”. Sus nombres figuran a la cabeza de la solicitada, al igual que el del expreparador físico de Diego Armando Maradona, Fernando Signorini, y los excampeones del mundo Pedro Troglio y Héctor “Negro” Enrique, así como también el de la jugadora de San Lorenzo e impulsora del profesionalismo en el fútbol femenino Macarena Sánchez y el arquero que vistió la “Albiceleste” Nahuel “Patón” Guzmán, junto a otras 145 personas del mundo del fútbol.

En su encuentro contra Laferrere el último 17 de noviembre, justamente la fecha en la que se conmemora el día del militante peronista por el retorno del exilio de Juan Domingo Perón en 1972, el jugador “sentipensante” sufrió la derrota de su equipo por 2 a 1 que lo arrojó a la penúltima posición de la cuarta Categoría del Fútbol Argentino. Y este fin de semana volvió a padecer otra caída, esta vez como visitante ante Deportivo Merlo. “Trabar y seguir”, fue la frase que patentó en sus redes sociales esta semana y la que fuera su bandera durante toda su vida, principalmente cuando aparecen esas duras derrotas que descolocan tu paz interior.

Y a pesar de los resultados adversos que son el reflejo de su tonada alicaída, también es un convencido que en tiempos de mucha convulsión y mucho ruido donde se piensa menos, “parar la pelota es revolucionario”, siguiendo con el concepto de uno de los dirigentes políticos del Frente de Todos Leandro Santoro. Y eso hace a la hora de dar su mirada acerca de la actualidad del fútbol, del que “debemos esperar menos como sociedad”, de la “farandulización del periodismo” y de la realidad social en los vestuarios del ascenso durante éstos últimos cuatro años que gobernó Mauricio Macri.

-¿Se habla de política en los vestuarios del ascenso en comparación con los de Primera División?

-“Hay una diferencia muy grande. Boca es una súper estructura donde todos los procedimientos están mucho más estandarizados y tienen un funcionamiento más similar al de una empresa que al de otro tipo de instituciones. En Excursionistas y en otros clubes, uno tiene un trato más cercano con los dirigentes y somos como una especia de familia. Los jugadores del ascenso estamos vinculados con la realidad social y también política y económica. Nosotros sufrimos las devaluaciones y los aumentos de tarifas. Pero no se habla tanto como por ahí se debería, realmente estamos muy afectados y en los planteles la mayoría de los compañeros trabaja por la tarde”.

-¿Se puede lograr desde la organización de un vestuario un cambio que también pueda derivar en lo social? El jugador Sócrates pudo bautizar la “Democracia Corinthiana” en tiempos de resistencia a la Dictadura en Brasil.

-“No hay que esperar del fútbol cuestiones que no se reproducen en el resto de la sociedad, sino que es un reflejo de eso. En los lugares de mayor poder adquisitivo es más difícil ver personas comprometidas en las cuestiones sociales. El fútbol es más marginal y hay jugadores que tienen la suerte de ser exitosos y ocupar lugares importantes en el mundo del futbol y así y todo se comprometen. Sería un poco injusto pedirle al fútbol que sea más dinámico en términos de progresividad política con respecto al resto de la sociedad. Nosotros apuntamos un poco a eso y lo de Sócrates fue un ejemplo de nivel más alto de organización, pero la realidad es que por fuera del fútbol no se ven barrios organizados con esa lógica comunitaria, horizontal, democrática y de base, pero nuestro aporte tiene que ir en ese sentido y que a partir de ahí puedan ir surgiendo distintas experiencias y aportándole su propia iniciativa, voluntad e ingenio.

-¿Cómo ves los últimos avances del fútbol femenino? ¿Qué rol ocupa el fútbol masculino?

-“Están varios pasos encima nuestro en muchísimas cuestiones. La profesionalización no está terminada porque sólo están obligados a tener ocho jugadores profesionales, pero están mucho más adelantadas en la organización colectiva y en la participación política. Entendieron que hay que luchar por las cuestiones porque si no el mercado se termina apropiando de nuestro trabajo, de nuestros intereses. Lamentablemente el fútbol masculino… Yo creo que no la vimos en ese momento, pero estamos en condiciones de acompañar y de ser una rueda de auxilio por la lucha que ellas siguen dando. Ellas tienen que conducir y nosotros acompañar e intervenir cuando sea necesario y ellas lo necesiten”.

-Y como profesional de la comunicación, ¿creés que hay una ‘farandulización’ del periodismo en Argentina?

-“Si, adhiero totalmente. La farandulización del periodismo deportivo está muy ligada a la farandulización del periodismo en general. Formatos cada vez más líquidos en la forma de opinar, donde se opinan un montón de cosas de una manera muy superficial y opinan de un montón de temas desde una posición del saber sin tener muchas herramientas. Ahí ves periodistas que opinan de fútbol, de estrategia, de política económica, de política internacional, de seguridad, de leyes y de política. ¡Qué raro! Y sobre todo un periodismo deportivo que surgió este tiempo que yo repudio totalmente. Se la pasa horas y horas hablando de fútbol, pero trata con desprecio a los futbolistas. Se lo ve mucho en el programa de fútbol del mediodía de canales importantes que han privatizado el fútbol. Esto no es saludable porque se apunta al sensacionalismo, al periodismo amarillo y  la noticia fácil y eso también afecta en el comportamiento de la sociedad”.

En su vida, no hubo ni habrá lugar para los obsecuentes. Su experiencia a sus 30 años y su recorrido por distintos clubes, le ayudaron a detectar a aquellos que se acercan por conveniencia y también a los fundamentalistas de los aplausos sin sentido, al igual que a los críticos de la crítica. Será por eso que el 17 de octubre cuando se celebra el Día de la Lealtad Peronista, citó al dirigente peronista John William Cooke, de quien hace unas semanas se conmemoró el aniversario número 100 de su nacimiento, como uno de los baluartes a reivindicar en un panorama político muy delicado a nivel regional y también a nivel internacional.

-¿Cuán importante sería tomar el legado de Cooke en este momento de unidad del campo popular?

“Me parece importante remarcar la trayectoria del mejor dirigente que tuvo la historia del peronismo. La lealtad es un antónimo de la obsecuencia, ser leal implica lo que hizo muchas veces Cooke, planteando posiciones alternativas y disconformidad, obviamente por dentro de los canales que el partido y el espacio político te brindan, pero dando las discusiones que haya que dar hacia adentro. Y fundamentalmente marcando algún desacuerdo cuando sea necesario. Él entendió al movimiento peronista como un movimiento heterogéneo donde conviven distintas fuerzas, donde hay que convivir con eso y el rol de algunas compañeras y compañeros que entendemos que el peronismo es un movimiento transformador y un movimiento de liberación de la clase trabajadora en la Argentina. Tenemos un rol importante para discutir hacia adentro con las diferentes vertientes que conviven dentro del movimiento para que definitivamente sea un movimiento nacional de liberación”.

Y si bien se da espacio para celebrar la importancia del retorno de la figura de un Gobierno Nacional y Popular a conducir el poder porque considera que “otro Gobierno de Macri sería trágico para la Patria”, advierte que de cara a la unidad que se conformó dentro del peronismo unificado, la única manera de sostenerla es dando el ejemplo y exigiéndole a sus dirigentes el todo por el todo: “Capacidad, ética en el manejo de lo público y, por sobre todas las cosas, humildad. Tenemos que cambiar la lógica de creer que el proceso es irreversible. La historia cercana y lejana; local y regional muestra lo opuesto. Y por otro lado romper con la idea de que nunca es momento para la crítica. Los militantes aprendimos que la crítica y la praxis son parte de un mismo proceso que nos hace mejores. La obsecuencia no tiene lugar en los procesos transformadores”.

El “Pulpo”, un todo terreno con la capacidad de cambiar el ritmo cuando el contexto así lo demanda, pero también con la necesaria serenidad de apaciguar las turbulencias y realidades adversas con el valor de la palabra, que le adhiere el plus de la convicción a fuerza de empuje y a prueba de superación de cualquier tipo de miedo.

Mientras comenzaba su intromisión en la política con tan sólo 17 años, dos años más tarde sumó los primeros minutos de su carrera en partidos de verano en un club grande como Boca Juniors. Sin embargo, por decisión de la comisión directiva, su carrera profesional continuó en clubes de la Segunda División donde consiguió dos ascensos: el primero con Unión de Santa Fe y luego con Temperley. En la actualidad se desempeña como volante central de Excursionistas, que milita en la Primera C, y durante toda su trayectoria profesional combinó su tiempo entre entrenamientos y apuntes para constituir una formación integral. Ahora exhibe un título terciario en comunicación y en la actualidad continúa su formación académica en las aulas de la Universidad Nacional de Avellaneda, una de las Casas de Altos Estudios del Bicentenario que surgieron por iniciativa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, justamente quien integra la fórmula presidencial a la cual el colectivo de futbolistas respaldó en las últimas elecciones presidenciales.

“Milito desde que tengo 17 años y siempre intenté mantener los lugares fragmentados, por un lado mi militancia y por otro lado el fútbol”, afirma Vidal, en tanto su mundo gira en el vestuario de Excursionistas y también en el crecimiento de su agrupación política “Organización Popular Venceremos”. Y sin haberlo soñado, su acción concreta de reclutar las voluntades más afines en respaldo a un modelo de país más inclusivo, significó una manera de aunar ambos mundos y dejar atrás esa división de facetas para convertirla en la unifación de sus dos pasiones.

Sensato, asegura que jamás imaginó armar algo así, y ratifica: “Fue algo que me explotó en las manos”. Es que “El Pulpo”, mote que saca a relucir en cada campo de juego por su capacidad para extirparle la pelota a sus rivales, también expuso a la perfección la capacidad cada uno de sus tentáculos para persuadir a grandes figuras del fútbol a que ratificaran su apoyo al presidente electo Alberto Fernández, aunque asegura que solo no hubiera podido: “Sin la complicidad de Leonardo Di Lorenzo hubiera sido imposible”. Sus nombres figuran a la cabeza de la solicitada, al igual que el del expreparador físico de Diego Armando Maradona, Fernando Signorini, y los excampeones del mundo Pedro Troglio y Héctor “Negro” Enrique, así como también el de la jugadora de San Lorenzo e impulsora del profesionalismo en el fútbol femenino Macarena Sánchez y el arquero que vistió la “Albiceleste” Nahuel “Patón” Guzmán, junto a otras 145 personas del mundo del fútbol.

En su encuentro contra Laferrere el último 17 de noviembre, justamente la fecha en la que se conmemora el día del militante peronista por el retorno del exilio de Juan Domingo Perón en 1972, el jugador “sentipensante” sufrió la derrota de su equipo por 2 a 1 que lo arrojó a la penúltima posición de la cuarta Categoría del Fútbol Argentino. Y este fin de semana volvió a padecer otra caída, esta vez como visitante ante Deportivo Merlo. “Trabar y seguir”, fue la frase que patentó en sus redes sociales esta semana y la que fuera su bandera durante toda su vida, principalmente cuando aparecen esas duras derrotas que descolocan tu paz interior.

Y a pesar de los resultados adversos que son el reflejo de su tonada alicaída, también es un convencido que en tiempos de mucha convulsión y mucho ruido donde se piensa menos, “parar la pelota es revolucionario”, siguiendo con el concepto de uno de los dirigentes políticos del Frente de Todos Leandro Santoro. Y eso hace a la hora de dar su mirada acerca de la actualidad del fútbol, del que “debemos esperar menos como sociedad”, de la “farandulización del periodismo” y de la realidad social en los vestuarios del ascenso durante éstos últimos cuatro años que gobernó Mauricio Macri.

-¿Se habla de política en los vestuarios del ascenso en comparación con los de Primera División?

-“Hay una diferencia muy grande. Boca es una súper estructura donde todos los procedimientos están mucho más estandarizados y tienen un funcionamiento más similar al de una empresa que al de otro tipo de instituciones. En Excursionistas y en otros clubes, uno tiene un trato más cercano con los dirigentes y somos como una especia de familia. Los jugadores del ascenso estamos vinculados con la realidad social y también política y económica. Nosotros sufrimos las devaluaciones y los aumentos de tarifas. Pero no se habla tanto como por ahí se debería, realmente estamos muy afectados y en los planteles la mayoría de los compañeros trabaja por la tarde”.

-¿Se puede lograr desde la organización de un vestuario un cambio que también pueda derivar en lo social? El jugador Sócrates pudo bautizar la “Democracia Corinthiana” en tiempos de resistencia a la Dictadura en Brasil.

-“No hay que esperar del fútbol cuestiones que no se reproducen en el resto de la sociedad, sino que es un reflejo de eso. En los lugares de mayor poder adquisitivo es más difícil ver personas comprometidas en las cuestiones sociales. El fútbol es más marginal y hay jugadores que tienen la suerte de ser exitosos y ocupar lugares importantes en el mundo del futbol y así y todo se comprometen. Sería un poco injusto pedirle al fútbol que sea más dinámico en términos de progresividad política con respecto al resto de la sociedad. Nosotros apuntamos un poco a eso y lo de Sócrates fue un ejemplo de nivel más alto de organización, pero la realidad es que por fuera del fútbol no se ven barrios organizados con esa lógica comunitaria, horizontal, democrática y de base, pero nuestro aporte tiene que ir en ese sentido y que a partir de ahí puedan ir surgiendo distintas experiencias y aportándole su propia iniciativa, voluntad e ingenio.

-¿Cómo ves los últimos avances del fútbol femenino?, ¿qué rol ocupa el fútbol masculino en estos avances?

-“Están varios pasos encima nuestro en muchísimas cuestiones. La profesionalización no está terminada porque sólo están obligados a tener ocho jugadores profesionales, pero están mucho más adelantadas en la organización colectiva y en la participación política. Entendieron que hay que luchar por las cuestiones porque si no el mercado se termina apropiando de nuestro trabajo, de nuestros intereses. Lamentablemente el fútbol masculino… Yo creo que no la vimos en ese momento, pero estamos en condiciones de acompañar y de ser una rueda de auxilio por la lucha que ellas siguen dando. Ellas tienen que conducir y nosotros acompañar e intervenir cuando sea necesario y ellas lo necesiten”.

-Y como profesional de la comunicación, ¿creés que hay una ‘farandulización’ del periodismo en Argentina?

-“Si, adhiero totalmente. La farandulización del periodismo deportivo está muy ligada a la farandulización del periodismo en general. Formatos cada vez más líquidos en la forma de opinar, donde se opinan un montón de cosas de una manera muy superficial y opinan de un montón de temas desde una posición del saber sin tener muchas herramientas. Ahí ves periodistas que opinan de fútbol, de estrategia, de política económica, de política internacional, de seguridad, de leyes y de política. ¡Qué raro! Y sobre todo un periodismo deportivo que surgió este tiempo que yo repudio totalmente. Se la pasa horas y horas hablando de fútbol, pero trata con desprecio a los futbolistas. Se lo ve mucho en el programa de fútbol del mediodía de canales importantes que han privatizado el fútbol. Esto no es saludable porque se apunta al sensacionalismo, al periodismo amarillo y  la noticia fácil y eso también afecta en el comportamiento de la sociedad”.

En su vida, no hubo ni habrá lugar para los obsecuentes. Su experiencia a sus 30 años y su recorrido por distintos clubes, le ayudaron a detectar a aquellos que se acercan por conveniencia y también a los fundamentalistas de los aplausos sin sentido, al igual que a los críticos de la crítica. Será por eso que el 17 de octubre cuando se celebra el Día de la Lealtad Peronista, citó al dirigente peronista John William Cooke, de quien hace unas semanas se conmemoró el aniversario número 100 de su nacimiento, como uno de los baluartes a reivindicar en un panorama político muy delicado a nivel regional y también a nivel internacional.

-¿Cuán importante sería tomar el legado de Cooke en este momento de unidad del campo popular?

“Me parece importante remarcar la trayectoria del mejor dirigente que tuvo la historia del peronismo. La lealtad es un antónimo de la obsecuencia, ser leal implica lo que hizo muchas veces Cooke, planteando posiciones alternativas y disconformidad, obviamente por dentro de los canales que el partido y el espacio político te brindan, pero dando las discusiones que haya que dar hacia adentro. Y fundamentalmente marcando algún desacuerdo cuando sea necesario. Él entendió al movimiento peronista como un movimiento heterogéneo donde conviven distintas fuerzas, donde hay que convivir con eso y el rol de algunas compañeras y compañeros que entendemos que el peronismo es un movimiento transformador y un movimiento de liberación de la clase trabajadora en la Argentina. Tenemos un rol importante para discutir hacia adentro con las diferentes vertientes que conviven dentro del movimiento para que definitivamente sea un movimiento nacional de liberación”.

Y si bien se da espacio para celebrar la importancia del retorno de la figura de un Gobierno Nacional y Popular a conducir el poder porque considera que “otro Gobierno de Macri sería trágico para la Patria”, advierte que de cara a la unidad que se conformó dentro del peronismo unificado, la única manera de sostenerla es dando el ejemplo y exigiéndole a sus dirigentes el todo por el todo: “Capacidad, ética en el manejo de lo público y, por sobre todas las cosas, humildad. Tenemos que cambiar la lógica de creer que el proceso es irreversible. La historia cercana y lejana; local y regional muestra lo opuesto. Y por otro lado romper con la idea de que nunca es momento para la crítica. Los militantes aprendimos que la crítica y la praxis son parte de un mismo proceso que nos hace mejores. La obsecuencia no tiene lugar en los procesos transformadores”.

El “Pulpo”, un todo terreno con la capacidad de cambiar el ritmo cuando el contexto así lo demanda, pero también con la necesaria serenidad de apaciguar las turbulencias y realidades adversas con el valor de la palabra, que le adhiere el plus de la convicción a fuerza de empuje y a prueba de superación de cualquier tipo de miedo.