Todo sucedió alrededor de las 15 en la avenida Hipólito Yrigoyen al 800 y la policía estuvo más de cinco horas custodiando el lugar, esperando instrucciones de la fiscalía y una orden para allanarle el domicilio al arquitecto Ezio Cattáneo, pero al final desde la fiscalía dijeron que lo citarían en los próximos días para imputarle los delitos de daño y amenazas.

Algunos observadores y conocidos de Cattáneo creen que lo de él fue una reacción desmedida y hasta esquizofrénica ante las varias ocasiones en las que le dejaron vehículos obstaculizándole el acceso al garaje. En esta oportunidad fue un conductor que le estacionó el auto en ese lugar –aparentemente– para ir a comprar a una rotisería que está al lado de su casa.  

A Cattaneo lo vieron varias personas y una mujer policía que pasaba por el lugar en el colectivo, corriendo al dueño del coche con el hacha en la mano mientras lo amenazaba de muerte, según la policía. Fue justamente esa empleada la que descendió del micro en una parada cercana y se le aproximó al arquitecto con la finalidad, seguramente, de detenerlo, pero él lo advirtió y se metió enseguida en su domicilio.

Fuente: Radio 3