El medio especializado colocó un AirTag de Apple dentro de un envío adquirido a través de Biblio, una plataforma dedicada a la venta de publicaciones antiguas. El dispositivo permitió reconstruir el recorrido del paquete hasta un depósito utilizado para tareas vinculadas con inteligencia artificial.
Te puede interesar
Los operarios separaron las páginas para escanearlas
Según la investigación, Amazon compró miles de libros impresos y cortó sus encuadernaciones para acelerar la digitalización. Una vez separadas, las hojas pasaron por sistemas de escaneo y los ejemplares quedaron inutilizados, incluso cuando algunos poseían valor histórico o resultaban difíciles de conseguir.
La compañía concentró las adquisiciones en textos publicados antes de 2022 y recurrió a intermediarios para realizar compras en grandes cantidades. Libreros especializados detectaron durante el último año un incremento inusual en la demanda de obras antiguas y descatalogadas.
Los modelos necesitan contenidos escritos por personas
Los desarrolladores buscaron materiales anteriores a la expansión de los chatbots para evitar datos producidos por otros sistemas automatizados. El entrenamiento reiterado con contenidos creados por IA puede provocar el denominado “colapso del modelo”, un proceso que reduce progresivamente la diversidad y precisión de sus respuestas.
La práctica se sumó al debate sobre el uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar herramientas generativas sin autorización ni compensación. El caso también expuso una contradicción histórica: Amazon comenzó su actividad comercial como una librería digital y después se convirtió en una de las principales empresas tecnológicas del mundo.
