El cine de terror comercial está a punto de experimentar una de sus mayores transformaciones conceptuales con la llegada del fenómeno del horror liminal a la pantalla grande. Mañana jueves 28 de mayo se estrena en Argentina "Backrooms", la esperada película que traslada a las salas el escalofriante universo de los espacios vacíos, infinitos e incómodos. Dirigida por Kane Parsons (Kane Pixels), un joven talento de internet que fue fichado por la prestigiosa productora A24 cuando todavía estaba en la secundaria, la película expande de forma brillante el cortometraje viral que el propio director realizó en su habitación con el software gratuito Blender en 2022.
Producida en conjunto por gigantes del género como James Wan (Atomic Monster) y Shawn Levy (21 Laps), y con un guion a cargo de Roberto Patino (Westworld), la trama se sumerge en los secretos de ASYNC, la turbia organización científica que investiga este laberinto interdimensional. El proyecto, que nació originalmente en 2019 a partir de una foto anónima y un texto en el foro 4chan que dio pie a una mítica creepypasta, se presenta en un magnético formato found footage (metraje encontrado) con una marcada estética VHS de los años 90. La crítica internacional ya dictó su veredicto, posicionándola como una pieza de culto instantáneo que desafía las lógicas de la industria de Hollywood.
La prensa especializada destaca la asombrosa madurez de su director para dar el salto desde las plataformas digitales hacia el cine de estudio. Medios como Filmspeak celebran que Parsons irrumpa con un largometraje "sorprendentemente inteligente y estéticamente reflexivo", comparando su llegada con los inicios de realizadores consagrados: "Esto no es diferente de Sam Raimi haciendo películas en Super-8 con Bruce Campbell antes de que ambos irrumpieran en la escena del género con The Evil Dead en 1981". Asimismo, se alaba la perturbadora construcción del suspenso por sobre los recursos fáciles de la pantalla actual: "Parsons posee un sentido maestro de la construcción de la tensión y sabe qué hace que los espacios de nuestras pesadillas sean tan terroríficos: los ruidos ambientales, las luces parpadeantes y los sonidos de los sistemas de ventilación que se gestan en el fondo".
Un laberinto de pesadilla: La opinión de la crítica sobre la atmósfera
La ejecución visual y sonora es, sin dudas, el punto más fuerte y aplaudido del film. Desde Slash Film describen la experiencia como "un inquietante drama de terror psicológico que prospera gracias a la atmósfera, la incertidumbre y la nauseabunda sensación de que la realidad misma se desliza silenciosamente fuera de su eje". La construcción escenográfica real para el rodaje —que superó los 2.700 metros cuadrados y provocó que la gente se perdiera en el set— se complementa con un diseño de audio ensordecedor. Para Metro UK, hay un uso brillante y perturbador del sonido, particularmente el zumbido de las luces fluorescentes, que evoca el cine de David Lynch, mientras que Empire Online cataloga a Backrooms como "una de las películas de terror artístico más surrealistas y extraordinarias desde Eraserhead".
"Con luces fluorescentes parpadeantes, pasillos amarillos rancios y espacios de oficinas abandonados que parecen extenderse para siempre, la película arma el espacio negativo con una seguridad impactante. Para ser una película construida en gran medida a partir de habitaciones vacías y pasillos largos, es increíblemente hipnótica", destaca Slash Film.
Por su parte, IndieWire resalta el inicio del film como un gran guiño al video original de YouTube, documentando a un investigador con traje de protección en una sede improvisada llena de disquetes, cables y procesadores de computadora obsoletos, describiendo al laberinto amarillo como un entorno que "parece alimentarse de los miedos existenciales y psicológicos de cualquiera que camine por ellos".
Misterio sin respuestas: El valor de no explicar el horror
A diferencia de otras adaptaciones fallidas de mitos de internet (como Slender Man), la crítica valora enormemente que la película respete la opacidad y el misterio del concepto original de 4chan. Filmspeak remarca el acierto de mantener al espectador a oscuras, señalando que el director "preferiría que una audiencia receptiva siga a su cámara inmersiva sabiendo tanto como saben los investigadores del instituto Async: nada". En esa misma línea, Metro UK elogia que la trama favorezca las preguntas existenciales por sobre las explicaciones masticadas: "¿Son los Backrooms vías neuronales? ¿Trauma atrapado? El hecho de que nada esté detallado es precisamente lo que hace que Backrooms sea tan intrigante y fascinante".
Aunque la cinta sigue de cerca el ingreso inexplicable de un civil —interpretado por Chiwetel Ejiofor— a través de una pared hacia este infinito de alf carpets húmedas y puertas diminutas al estilo de Alicia en el país de las maravillas, los especialistas advierten que su ritmo lento y su apuesta por el malestar constante no están diseñados para el público masivo. "Favorece la opacidad, las criaturas vislumbradas a medias y una sensación constante de inquietud por sobre los sustos fáciles para complacer a la multitud", concluyen desde Empire Online.
