La organización de Cosquín Rock 2027 confirmó la grilla completa y todos los detalles para la próxima edición, que se llevará a cabo el sábado 6 y domingo 7 de febrero de 2027 en el clásico predio del Aeródromo Santa María de Punilla, en Córdoba.
Con una convocatoria que reunirá a más de 115 artistas repartidos en dos jornadas, el menú de este año vuelve a apostar por el ADN histórico del rock nacional, combinando nombres de peso pesado con la escena emergente, sorpresas internacionales y matices que van del pop y el reggae a la música urbana.
Las entradas y abonos generales ya están disponibles a través de la web oficial del festival (con un costo inicial de $575.000). Para esta edición, el predio se desplegará a lo largo de 15 hectáreas, con seis escenarios funcionando en simultáneo y una capacidad para albergar a más de 150.000 personas durante el fin de semana, sumando además un corredor gastronómico reforzado con propuestas gourmet a cargo de chefs invitados.
Grilla confirmada: del A al Z
La nómina completa de artistas confirmados para las dos jornadas incluye a: 2 Minutos, A La Par, Abril Olivera, Ale Kurz, Autos Robados, Babasónicos, Bacanas, Bb Asul, Blair, Blues Motel, Botafogo, Búfalos Sedientos, Cada Cual, Camionero, Capital Cities, Catupecu Machu, Cesar Valdomir, Chapa & Castelo, Ciro y los Persas, Cruzando el Charco, Cuatro Al Hilo, Daniela Spalla, Delfina Campos, Dellacasa, Divididos, El Kuelgue, El Mató a un Policía Motorizado, El Plan de la Mariposa, El Zar, Escalopez, Florian, Guasones, Gustavo Cordera, Héctor Couto, Illya Kuryaki and the Valderramas, Jack Johnson, Jay De Lys, Jorge Drexler, Los Auténticos Decadentes, Los Fabulosos Cadillacs, Los Neuropibes (Ciclo "Desde el Respeto"), Marilina Bertoldi, No Te Va Gustar, Tan Biónica, The Ginger Hearts, The Rhythm Gamblers, Tiky Sironi & Agus Prieto, Un Poco de Ruido, Usted Señálemelo, Victoria Whynot, Viejo Motor, Winona Riders, Wos y Zoe Gotusso.
Mística e historia: de la Próspero Molina al gigante de Punilla
El volumen masivo con el que hoy se mueve el Cosquín Rock dista bastante de los inicios que gestaron el mito. Corría el tumultuoso año 2001 cuando un joven José Palazzo encaró la primera edición de un evento que nacía casi por accidente. La oportunidad surgió a partir de una charla entre su padre y Julio Márbiz, quien en ese momento tenía la concesión de la emblemática Plaza Próspero Molina junto a Palito Ortega y el productor Norberto Baccon. La propuesta fue concreta: montar un festival de rock justo al término del clásico festival de folclore para aprovechar la infraestructura montada.
Aquel debut estuvo al borde del colapso de convocatoria, pero en sentido inverso: a las tres de la tarde del primer día solo se habían vendido tres mil entradas. Sin embargo, la respuesta del público sobre la hora sobrepasó cualquier cálculo, agotando los tickets con 9.000 personas en la jornada inaugural y 8.000 en la segunda.
El crecimiento fue exponencial y la escala obligó a buscar nuevos horizontes. En 2004, tras una edición desbordada que dejó a más de 50.000 personas afuera, la organización entendió que la Plaza Próspero Molina quedaba chica. El festival se mudó primero a San Roque y, cuatro años más tarde, encontró su sede definitiva en el Aeródromo de Santa María de Punilla, el epicentro donde hoy se escribe una nueva página de la historia del rock argentino.
