Entradas Bar Italia Argentina 2026 Niceto Club: cuándo y dónde comprarlas

El trío nacido en Reino Unido llegará por primera vez a nuestro país para repasar su discografía y presentar "Some Like It Hot", su último álbum,

Martes, 14 de julio de 2026 a las 19 40

Por Cristopher Martínez

Martes, 14 de julio de 2026 a las 19:40

Luego de lo sucedido en 2024, finalmente la banda británica Bar Italia llegará a nuestro país.

El trío se presentará en nuestro país el 27 de septiembre en Niceto Club.

Las entradas ya están a la venta a partir de hoy 14 de julio en la web de Venti en este enlace. 

 

Bar Italia, el enigmático trío radicado en Londres que capturó la atención de la crítica internacional con su cruce de post-punk, indie rock y texturas lo-fi, desarmó la pretensión intelectual que rodea a gran parte de la música actual. En una serie de reflexiones sobre sus procesos, el grupo defendió a capa y espada el misterio y la libre interpretación de su obra, incluso barreras adentro de la propia banda: "Muy rara vez nos preguntamos el uno al otro por qué escribimos algo. Respetamos la privacidad del otro cuando se trata de poesía y lírica, y eso crea esta conversación para el oyente. No nos gusta decirnos de qué tratan nuestras canciones porque creemos que las interpretaciones de otras personas son tan válidas como nuestras intenciones. Además, creo que todos disfrutamos del misterio".

Esta complicidad silenciosa funciona también como una vía de escape psicológica para sus integrantes. "Creo que, subconscientemente, usamos a Bar Italia para expresar cosas que no expresamos en nuestros otros proyectos y viceversa", explicaron, definiendo el núcleo de su arte como una búsqueda por capturar la volatilidad de la vida: "Se trata de tomar encuentros fugaces y hacer que un momento que solo dura un minuto dure en la mente por un período extremadamente largo de tiempo".

El mito de la originalidad y el peligro de la sobre-intelectualización

Frente a la obsesión de muchos artistas contemporáneos por inventar algo nunca antes visto, la banda se planta desde una vereda pragmática y tilda esa búsqueda de soberbia. "Si agarrás una guitarra, te estás vinculando con el pasado, inherentemente. Tenés que pensar en eso y no pensar en eso al mismo tiempo, en mi opinión. Conocemos a mucha gente —amigos nuestros— que escribe cosas que realmente no se sienten atractivas porque están muy preocupados por sonar como algo anterior y están muy desesperados por ser originales. Creo que hay una arrogancia en eso... Dejá de hacer música si querés ser original".

Para el trío, la tradición musical no es una jaula, sino un elemento con el cual jugar de forma inteligente: "El pasado se puede abordar con ironía. No una ironía que sea graciosa, sardónica o cínica, sino que puede convertirse en material lúdico. Tiene que haber un nivel de intuición y comprensión subconsciente de eso".

En esa misma línea, arremetieron contra las bandas que intentan tapar la falta de ideas con discursos pretenciosos o referencias académicas vacías. "Hubo un auténtico fenómeno cultural de gente que intentaba racionalizar teóricamente su música de mierda. Al final, te quedás con gente bailando a medias, aturdida por todos los ruidos del mundo a la vez. Mucha de esa música se hace con la intención de demostrar habilidades literarias y de decir: 'Tengo todas las ediciones de Fitzcarraldo y hago música de club de mierda'". Para los británicos, este exceso de teoría atenta contra el arte mismo: "Existe el peligro de caer en el error de pensar que mi intención ahora mismo es dejar claro que reflexiono sobre estas teorías y las incorporo a mi trabajo, y de perder de vista la interacción con algo más trascendental que podría estar presente en mi música".

La escuela de la limitación y el impacto de los escenarios

El sonido característico de sus primeros registros no nació de una postura estética planificada, sino de la pura realidad de sus recursos. "No nos interesaba hacer música lo-fi, era simplemente lo que podíamos hacer con lo que teníamos disponible", confesaron con total honestidad. Ese punto de partida crudo fue madurando gracias al circuito de shows en vivo: "Cuanto más tocás en vivo, tenés un instinto mucho más claro de lo que va a funcionar en directo. Empezás a darte cuenta de qué elementos están causando ruido en lugar de armonía".

Por otra parte, la banda destacó el valor de mantener un perfil bajo y resguardarse del ojo público antes de lanzar material: "Creo que se gana algo al no hablar, al comprender quién sos y al desarrollarte, de modo que cuando llegás a ese punto sos creativo, coherente y tenés algo que decir". Este recelo por su propia identidad explica también su rechazo a quedar atrapados en los circuitos artísticos tradicionales de su ciudad: "No queríamos formar parte del grupito londinense. Sabemos de dónde venimos y sabemos a qué pertenecemos acá, pero sin duda era más emocionante formar parte de algo más grande. No nos interesa la multitud centrada en Londres".

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