La vanguardia sonora más disruptiva de la historia británica se prepara para una noche inolvidable en Buenos Aires. Como parte de su esperada visita al país, la influyente agrupación Cabaret Voltaire se presentará en vivo el próximo 4 de marzo en el mítico Niceto Club, un recinto ideal para albergar una propuesta de semejante calibre estético y sónico.
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Para esta gira tan especial, la formación actual cuenta con los miembros originales Stephen Mallinder y Chris Watson, quienes decidieron reunirse en 2025 para conmemorar el 50.º aniversario del primer concierto de la banda. El contenido del show promete ser un recorrido monumental que abarcará toda su trayectoria, desde sus experimentos iniciales vinculados a sellos icónicos como Rough Trade, Factory y Doublevision, hasta sus influyentes colaboraciones con productores de la talla de Adrian Sherwood y Marshall Jefferson. Todo este material histórico es reconstruido sobre el escenario utilizando tecnología original, pero cruzado dinámicamente con elementos de improvisación y azar que garantizan una experiencia irrepetible.
Cincuenta años de agitación sonora y anarquía industrial
Mirar hacia atrás implica toparse con los cimientos de un sonido que desafió todas las normas establecidas desde su génesis en Sheffield. Al recordar aquel caótico concierto debut que terminó con incidentes, Stephen Mallinder supo resumir el espíritu fundacional del grupo: «Llegamos, armamos un estrépito total y luego nos atacaron. Sí, hubo un pequeño disturbio y terminé en el hospital, pero fue genial. Ese recital fue el comienzo de algo porque nunca antes había ocurrido algo así en Sheffield. Fue la zona cero». Esa pulsión transgresora respondía a un vacío cultural absoluto: «No pasaba nada en Sheffield con lo que nos pudiéramos identificar. No teníamos a qué atenernos. Nos importaba un bledo. Para ser honestos, solo disfrutábamos molestando a la gente».
La hostilidad del entorno y la absoluta libertad creativa se convirtieron en su marca registrada, generando reacciones viscerales en organizadores y espectadores por igual. «A veces se sentía un poco violento y hostil, pero más que nada le arruinábamos la noche a la gente», recuerda Mallinder, mientras Chris Watson agrega con picardía sobre las repercusiones de aquellos primeros años: «El organizador me dijo después: "Han arruinado por completo nuestra reputación". Esa fue la mejor noticia que podríamos haber esperado». Con un lenguaje hermético y propio, funcionaban casi como una unidad inescrutable, tal como evocaba el recordado Richard H. Kirk: «Éramos como una célula terrorista. Si no hubiéramos terminado haciendo música y artes, podríamos haber andado por ahí volando edificios como personas frustradas que querían expresar su disgusto con la sociedad».
Hoy, al cumplir medio siglo de historia, la magnitud de su legado atraviesa a los propios protagonistas con asombro. «Es asombroso. Medio siglo. Realmente te hace detenerte, pensar y dimensionar el significado», reflexiona Watson, mientras que Mallinder destaca el sentido de esta celebración en vivo: «Sería lindo si pudiéramos usar estos shows para recordarle a la gente lo que hicimos. Para reconocer la música y también conseguir un cierre». Lejos de la nostalgia complaciente, el paso de Cabaret Voltaire por Niceto Club el 4 de marzo será una clase magistral de ruido, electrónica y deconstrucción vanguardista a cargo de sus auténticos arquitectos.
