El calendario de conciertos en Argentina suma uno de los shows más grandes del año con el anuncio de la llegada de las legendarias bandas Def Leppard y Extreme vuelven a Buenos Aires el próximo 5 de noviembre, en un esperado show conjunto que tendrá lugar en el Movistar Arena.
El regreso de los británicos y los estadounidenses ya tiene el cronograma para la venta de entradas en Argentina. El proceso iniciará con una preventa exclusiva para clientes Galicia el miércoles 3 de junio a las 10:00 hs. Por su parte, la venta general de tickets se habilitará formalmente el viernes 5 de junio a las 10:00 hs. Ambas instancias estarán disponibles únicamente a través de la plataforma oficial del estadio.
Como beneficio destacado para este recital, los fanáticos que realicen la compra con tarjetas del Banco Galicia podrán adquirir sus entradas en hasta 6 cuotas sin interés. Los accesos para ver a Def Leppard y Extreme en el Movistar Arena se comercializarán exclusivamente mediante el sitio web movistararena.com.ar.
El show promete ser una oportunidad única para disfrutar en vivo de una impresionante lista de clásicos que marcaron las décadas de los 80 y 90, además de presenciar el virtuosismo de Nuno Bettencourt, ampliamente reconocido como uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos.
Def Leppard: Amistad, vigencia creativa y la promesa de nueva música
Para los británicos, la longevidad no es una casualidad, sino el resultado de una química humana que se mantiene intacta desde hace décadas. Def Leppard logró consolidar una de las alineaciones más estables del rock mundial, un factor que atribuyen directamente a la convivencia diaria. Según declararon los propios miembros de la banda a Rock Candy y Metallerium: "El hecho de que todos somos amigos y todo el mundo lo sabe... Es increíble que hayamos mantenido la misma formación durante 34 años. El sentido del humor mantuvo unida a la banda, y creo que eso se nota en los fans. Hacemos lo que hacemos y, por alguna extraña razón, a la gente todavía le gusta..."
Lejos de convertirse en un acto de pura nostalgia que solo vive de sus viejos éxitos, el quinteto de Sheffield sigue empujando sus propios límites creativos en el estudio de grabación. La necesidad de componer sigue siendo una urgencia vital para el grupo: "Tenemos que seguir haciendo música. Tenemos la cabeza llena de canciones y moriremos infelices si nunca las escribimos. Y si vamos a grabar un nuevo álbum, entonces saldremos de gira. Y ahora mismo estamos grabando un nuevo disco que saldrá el año que viene. ¿Por qué? Porque todavía no terminamos." Este hambre artística se traduce en un estándar de calidad absoluto en sus shows en vivo: "La vibra y la sensación son exactamente las mismas que antes... Nunca tuve la impresión de que ninguno de los otros cuatro estuviera actuando por inercia, y desde luego yo nunca lo sentí así. Nos enorgullecemos muchísimo de lo que hacemos. Siempre intentamos superarnos, siempre pensamos en cómo mejorar las cosas."
Extreme y el valor supremo del arte sobre el negocio
Por el lado de Extreme, el guitarrista Nuno Bettencourt y el vocalista Gary Cherone defienden una filosofía similar en cuanto al respeto por la música como una extensión del alma y no como un mero producto de consumo rápido. En una profunda entrevista con Metal Journal, Bettencourt dejó clara su postura ética sobre los tiempos de publicación en la industria actual: "Nunca en la vida publicaría algo que no me entusiasme. Teníamos mucha música en los últimos diez o quince años. Para mí los discos son la música que vos exponés al mundo. Es algo que esperemos que siga acá incluso mucho después de que nosotros nos hayamos ido. Por esto, si no tuviéramos algo que decir, no solo lírica sino también melódicamente y como guitarrista, entonces no publicaría nada."
Para el virtuoso guitarrista, el arte debe estar completamente disociado de la ambición económica o de las presiones corporativas: "No publiques música si no significa algo para vos. No lo hagas. [...] No hice nada por dinero en toda mi vida. Por supuesto, si me estuviera muriendo de hambre trabajaría por dinero. Pero fui bendecido, y siempre pensé que si vas a crear arte lo tenés que hacer por el arte y por compartirlo. Y si lo hacés de esta manera considero que sobrevivirás, que ganarás dinero y que serás vos mismo y estará bien, pero si lo hacés por dinero, por girar y por publicar, la audiencia lo va a notar." Bettencourt concluye de manera tajante sobre la identidad del creador: "Tenés que hacer lo que amás en primer lugar. [...] En lo que se refiere al arte, preferiría dormir en el suelo antes que publicar algo de lo que me avergüence o algo que piense que no es real. Porque eso es lo que te va a definir tanto como persona, como compositor, intérprete, como artista… Como dije, el arte seguirá acá mucho después de que nos hayamos ido y para mí el legado que quieras dejar es tu elección."
La imperfección del Rock and Roll vs. la Inteligencia Artificial
Uno de los debates más candentes de la actualidad es la irrupción de la Inteligencia Artificial en la música. Frente al temor generalizado del sector, Nuno Bettencourt se muestra optimista, argumentando que la tecnología solo servirá para agigantar el valor del factor humano y orgánico del género: "Todo el mundo está incómodo o asustado por cómo va a cambiar todo. A mí me encanta, ¿y sabés por qué? Adelante, cuando la gente haga eso en la música y piense que puede emular la emoción, más grande se va a hacer el rock roll."
El músico plantea que el núcleo instrumental del rock permaneció inalterable frente al avance tecnológico global de los últimos cien años: "Mirá toda la tecnología que se desarrolló desde los años 30 del siglo pasado; desde los teléfonos, la televisión, los celulares, computadoras, sintetizadores… ¿Qué cambió en una guitarra? Nada, cero. ¿Qué cambió en una batería? Nada. ¿Qué cambió en un bajo? Nada. ¿En un micrófono? Para mí el rock and roll siempre está ahí porque está roto. No es artificial, no es perfecto. Todas las imperfecciones son las que lo hacen brillar. Es el peligro que tiene."
Bettencourt insiste en que la predictibilidad y la falta de alma de la tecnología jamás podrán replicar el riesgo inherente a una banda real sobre un escenario: "No hay nada que la IA pueda hacer; escribir letras o canciones o incluso grabarlas, lo que sea, siempre va a sonar esterilizado. Incluso aunque intenten sonar como Led Zeppelin… Led Zeppelin no sonaba como Led Zeppelin todas las noches. A veces eran geniales, otras más descuidados, otras increíbles… Y ese es el peligro y la esencia del rock and roll que nunca serás capaz de capturar con la IA. No me importa lo mucho que lo intenten." La clave de esta resistencia cultural radica, según él, en el vivo: "El rock and roll siempre superará cualquier tecnología o cualquier cosa que le puedan lanzar, ¿sabés por qué? Por ponerte enfrente de una audiencia. La IA nunca podrá pisar un escenario y replicar lo que hacemos nosotros en cualquier segundo o momento. El sudor, el amor, la pasión, la audiencia… Esta relación es intocable para la IA. Corta."
Ética en el escenario: El respeto por el público
El compromiso con la audiencia es otro pilar fundamental para el guitarrista de Extreme. La entrega debe ser absoluta sin importar la convocatoria del lugar: "Siempre miro el escenario como el escenario. Tocamos en clubes hace mucho tiempo en los que solo había tres personas. Y siempre tocamos como si fuera el Madison Square Garden. Tocamos ante 30.000 personas del mismo modo. Lo mismo con 200 personas."
En la misma línea, fijó su postura respecto al polémico uso de pistas de apoyo (backing tracks) y el fraude performático en los conciertos actuales: "Creo que hay un equilibrio. Siempre me pareció bien escuchar cosas en directo que una banda no puede hacer. Por ejemplo, si es una banda de cuatro integrantes. No tenemos un tecladista y queremos oír algunos teclados. No me importa ver eso. Tampoco me importa si no tienen coristas siempre que sepas que es pregrabado. Lo que está mal para mí es cuando engañás. Cuando tu vocalista está cantando, pero no está realmente ahí. Cuando está engañando. O si estás tocando la guitarra y estás falseando los solos. Para mí eso es cruzar una línea."
La honestidad profesional es, a fin de cuentas, el límite ético no negociable: "Tiene que haber un respeto por la audiencia que va y paga para verte actuar. No hay problemas con tener algunos efectos de sonido, teclados o incluso guitarras. No me importa [...] porque al menos la audiencia sabe que está pregrabado. Está bien para mí. Pero cuando en realidad estás fingiendo, o estás engañando, timando, entonces pienso: ‘Vamos chicos… ¿Por qué están en el escenario? ¿Por qué están cobrando plata? ¿Por qué hacen eso?’ Creo que la idea de fingir algo es la parte que me molesta."
La identidad artística de Gary Cherone y su paso por Van Halen
Finalmente, el cantante Gary Cherone aportó su perspectiva a The Metal Circus sobre la necesidad de mantener un hogar creativo propio a largo plazo, recordando que el núcleo de Extreme siempre fue la prioridad: "Cuando la banda se reunió, el principal motivo era hacer nueva música juntos y teníamos la intención de hacer muchos discos juntos. [...] Nunca pensé en dejar de hacer música, sin embargo, siempre quise que Extreme fuera mi casa."
Cherone también rememoró los desafíos de haber ocupado el puesto de vocalista en una de las instituciones más grandes del rock mundial, Van Halen, y cómo tuvo que lidiar con las feroces comparaciones de los fanáticos: "Algunos fans de VAN HALEN son leales a la era de David Lee Roth o a la de Sammy Hagar, por lo que yo era algo que no venía a cuento para ellos. Quizá no les gustaba el rumbo que tomaba la nueva música de la banda. Cuando entrás en una banda ya establecida como esta, los fans suelen ser muy leales y puede ser difícil que te acepten. Tenía una línea muy delgada sobre la cual caminar. Mantenía el equilibrio como podía." A pesar de la presión, el vocalista rescató el valor de la autenticidad sobre el escenario: "Pero mirá, pasé por la banda, hice música honesta junto a Eddie pero, como artista, solo puedo ser yo. No puedo ser David Lee Roth ni Sammy Hagar."
