Luego de un gran recorrido que los consolidó como una de las bandas más emblemáticas del hardcore mundial, H2O regresa a la Argentina para protagonizar un esperado reencuentro con su público en el marco de su gira "1st Album & Go South American Tour".
La emblemática banda liderada por Toby Morse se presentará el próximo 29 de octubre en El Teatrito, celebrando a puro hardcore melódico dos aniversarios fundamentales de su carrera: los 30 años de su debut homónimo y los 25 años del aclamado disco Go.
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Rusty Pistachio y Toby Morse, las mentes detrás de H2O, repasaron la historia de la banda desde sus raíces en el hardcore de Nueva York de los años 90 hasta su presente como veteranos de la escena. Al recordar los inicios del grupo en 1996 y la grabación de su disco homónimo, Pistachio rememoró la velocidad con la que se movían en la Costa Este: "Había tocado en bandas desde 1983 y 1984 en Maryland. Durante la escuela de posgrado, vivía en Jersey City y Toby se puso en contacto conmigo y me dijo: 'Si podemos escribir 12 canciones, podemos ir de gira con Sick of It All'. Seis meses después estábamos en camino".
La economía de recursos marcó ese debut discográfico, registrado en apenas tres días: "Grabamos ese disco por 1.500 dólares y tuvimos a todos nuestros amigos de todas estas bandas respaldándonos". El sonido final de ese trabajo sintetizó las distintas corrientes geográficas del punk de la época: "Washington D.C. tenía este sonido ambiental y un enfoque consciente, California era realmente rápida y melódica, y Nueva York era enojada y agresiva. Y eso era lo que estaba en mi cabeza cuando escribimos ese disco".
Por su parte, Toby Morse destacó que la propuesta melódica de H2O rompió con los moldes rígidos de la Gran Manzana: "Creo que el sonido con el que salimos, en el momento en que salimos, era realmente original porque en Nueva York todo tenía un borde callejero más duro y rudo. Creo que cuando aparecimos la gente quedó un poco en shock con esa canción original cantada a gritos, 'My Love is Real'. Pensaban que saldríamos con algo mucho más duro, pero fuimos diferentes".
El regreso tras siete años y el choque con la realidad doméstica
Tras un largo parate, la banda regresó en 2008 con Nothing to Prove, un álbum producido por Chad Gilbert (New Found Glory). Morse admitió que la pausa generó presiones internas, tomando como espejo a sus máximos referentes: "Desaparecieron por mucho tiempo, regresaron y armaron ese disco; yo no dudaba de ellos, pero habían desaparecido por mucho tiempo y cada canción de ese álbum resultó ser un temazo. Al H2O irse por tanto tiempo y hacer el nuevo disco, bueno, estábamos intentando hacer algo impresionante".
Para este trabajo, el grupo convocó a figuras históricas como Kevin Seconds, Roger Miret (Agnostic Front) y Lou Koller (Sick of It All), aunque la distancia física obligó a usar herramientas digitales: "Lo único que apestó fue que no estuvimos en la misma habitación juntos: Kevin Seconds hizo su parte en Sacramento, Roger Miret hizo la suya en Nueva York y nos enviamos los archivos MP3. Ojalá hubiera estado en la misma habitación con esos tipos, porque Roger es mi hermano".
El regreso discográfico también coincidió con un cambio drástico en la vida personal de Morse, quien volcó su experiencia como padre en las letras de canciones como "1995": "Mi escena es mi casa y mis hijos, esa es mi escena ahora. Cantar sobre mis emociones es una parte de mí que nunca expresé en H2O, se siente bien hablar de ello. Al convertirme en papá, bueno, no puedo decir exactamente que quiero hacer exactamente lo que mi papá hizo por mí: nunca jugué al béisbol con mi papá, y ahora en la vida real soy papá. Ahora tengo un hijo y solo estoy tratando de hacerlo lo mejor que puedo".
Este cambio de estilo de vida evidenció el contraste entre los escenarios y la rutina diaria: "Tienes que ser doméstico y volver a la vida real. Estar de gira es una fantasía total y volver a casa es la realidad. Tocas en una banda durante diez años, luego tienes un hijo, tienes que conseguir un trabajo, eres un bicho raro tatuado y lo único que conoces es el hardcore. Es un baño de realidad. Convertirse en papá es definitivamente extraño. Pero ser papá es aterrador y asombroso".
La autenticidad, el fin del "gatekeeping" y el recambio generacional
Al analizar la evolución de la subcultura punk, Morse criticó la superficialidad de la escena contemporánea frente a los valores tradicionales: "Regresamos después de siete años y todo lo que veo en las revistas es gente luciendo exactamente igual, y todos están haciendo los mismos movimientos en el escenario, tienen su equipo nuevo de paquete y su cabello perfecto. Todo el mundo tiene un atuendo, y deberías preocuparte por las canciones y las letras. Hoy en día no se trata de la música y el mensaje, se trata de cómo te ves por fuera y para mí eso no es hardcore, eso no es punk rock. El punk era un gran crisol de malditos bichos raros".
En conversaciones recientes junto al comediante y músico Shapel Lacey, Morse celebró la caída de los viejos dogmas y la llegada de bandas nuevas que revitalizan el circuito: "Esa mierda del 'gatekeeping' (controlar quién entra a la escena) es muy, muy anticuada y ridícula. Creo que muchas veces la gente dice cosas así por un sentimiento de celos, como que su banda nunca consiguió eso. En el pasado, H2O hizo un cover de Madonna y la gente pensó que eso no era punk. Ahora puedes tener bandas de hardcore que tienen una sensibilidad pop y diferentes melodías. Están tomando todas sus inspiraciones y poniéndolas en un solo estilo, y no tienen miedo de ser juzgados. Es hermoso, hombre. Lo acepto. Lo amo".
Lacey coincidió en la apertura de la escena actual frente a los intentos de censura de los sectores más conservadores: "Si intentas cerrarme la puerta con un candado, simplemente te pasaré por el lado. No me importa tu pequeña reja. Si disfruto algo, voy a salir y lo voy a hacer. Lo que es diferente del hardcore de la mayoría de las otras músicas es que es un mundo pequeño. Puedes hablar con la banda en la mesa de mercancía después del set".
Finalmente, Morse destacó que banderas como la diversidad, que antes solo formaban parte de los discursos, hoy son una realidad palpable en los shows: "Había tantas bandas cantando sobre la diversidad en los años 80, pero realmente no estaba sucediendo. Ahora está sucediendo, y es hermoso de ver. Siento que mi podcast me mantiene conectado con lo que está pasando. Hicimos esta gira con Drain y fue increíble. Todavía amo el hardcore y no me avergüenza decirlo. Tengo 53 años y sigo declarándome straight edge. Sigo siendo vegano. Sigo estando orgulloso de quién soy"
