Entradas High Vis Argentina 2026 Uniclub: cuándo y dónde comprarlas

La aclamada banda británica pisa suelo argentino por primera vez para desatar toda la furia de su sonido post-punk en una noche imperdible.

Jueves, 03 de septiembre de 2026 a las 19 49

Por Cristopher Martínez

Jueves, 03 de septiembre de 2026 a las 19:49


La escena alternativa en nuestro país se prepara para recibir uno de los debuts internacionales más crudos, viscerales y genuinos del año. Tras consolidarse en los últimos años como una de las propuestas del under británico contemporáneo, High Vis aterriza por primera vez en Argentina. El esperado encuentro entre la banda londinense y el fervoroso público argentino se llevará a cabo el próximo 30 de septiembre en Uniclub, un recinto de proximidad que resulta ideal para condensar la energía abrasadora y el sudor que el grupo despliega invariablemente en cada una de sus presentaciones en vivo.

Formados en Londres en el año 2016, el quinteto supo construir una identidad sonora tan inclasificable como magnética, rompiendo de lleno los prejuicios de la música pesada. Su propuesta es una colisión perfecta que toma la agresión frontal, la urgencia y la distorsión del hardcore y el street punk, para luego bañarla orgánicamente en la melancolía envolvente del post-punk, el gancho innegablemente melódico del britpop y la atmósfera bailable del Madchester

Esta primera visita llega en el mejor momento creativo y de madurez de la banda, que se encuentra girando para presentar en sociedad su más reciente y aclamado álbum de estudio, Guided Tour. Este material fresco se suma a una sólida discografía que ya contaba con joyas del calibre de No Sense No Feeling y Blending. Para quienes no quieran quedarse afuera de este debut histórico, las entradas ya se encuentran a la venta a través de AlPogo , ofreciendo la facilidad de abonar con todos los medios de pago y aprovechar hasta 3 cuotas sin interés con todas las tarjetas. Todo en este enlace.

 

 

La catarsis personal como motor y el refugio del hardcore

El vertiginoso ascenso de High Vis en la industria no ha sido un proceso sencillo de asimilar para su vocalista, Graham Sayle, quien encarna sobre el escenario el espíritu sincero, vulnerable y descarnado del proyecto. La transición de tocar para un puñado de personas a liderar una banda que genera devoción ha sacudido su percepción de la realidad. "Cuando la gente te habla como si las cosas fueran importantes, se siente jodidamente pesado", reflexiona el cantante sobre las abrumadoras expectativas que hoy recaen sobre sus hombros. Para él, sus raíces musicales tenían un propósito mucho más horizontal: "El hardcore siempre fue un lugar para escapar. No te trataban como una celebridad. Es una agradable democracia horizontal".

Esa misma honestidad brutal, casi confesional, es la que atraviesa cada una de las letras de Guided Tour. Sayle confiesa haber volcado sus demonios más íntimos, sus miedos y sus crisis en las nuevas canciones, un proceso doloroso pero inevitable para su supervivencia emocional. "Básicamente, hice volar mi vida por los aires un poco. Estoy un poco preocupado por eso. No está en mi naturaleza hablar de mí mismo", admite con crudeza. La composición se convirtió en una herramienta de descarga, aunque el peso de exponerse resulte agotador: "Escribís para darle sentido a las cosas o para tener una vía de escape, pero he puesto mucho de mí en este álbum. Te hace sentir como, ¡joder, ¿por qué no puedo simplemente escribir una canción sobre nada?!".

El carisma del frontman se nutre de una actitud callejera y de un cinismo muy británico, una mezcla que les ha permitido infiltrarse con éxito en espacios que antes les eran totalmente ajenos. Recordando situaciones surrealistas a lo largo de su carrera, bromea sobre cómo la apariencia engaña a la industria: "Incluso los guardias de seguridad decían: 'Oh, él quiere que vayas allá abajo'. Podés salirte con la tuya en un asesinato si tenés el acento y el atuendo adecuados". Sin embargo, detrás de esa fachada desafiante persiste una vulnerabilidad innegable frente a la incertidumbre del presente. "No sé qué carajo hacer conmigo mismo. ¿Qué hace la gente? Siento que estoy flotando... Solo tenemos que hacer esto lo mejor que podamos", reconoce sin filtros.

En última instancia, el núcleo magnético de High Vis radica en su capacidad para articular la ansiedad de toda una generación, sin la soberbia de pretender poseer las soluciones mágicas. Frente a un mundo alienante, Sayle prefiere confiar en la brújula de sus instintos: "No sé nada. No tengo respuestas. Solo sé cuando siento que la mierda está jodida, y eso es suficiente". Con esa premisa innegociable de autenticidad y furia contenida, el 30 de septiembre en Uniclub promete ser mucho más que un recital: será un espacio de comunión indispensable para exorcizar el agobio a través del volumen.

Las más leídas

Últimas noticias