La emblemática banda de rock alternativo, Placebo, llega al país para brindar una de las primeras fechas importantes del próximo año en el Estadio Malvinas Argentinas, en una noche donde repasará su trayectoria de tres décadas y presentará su nueva etapa —impulsada por la celebración de su "30th Anniversary Tour" y el lanzamiento de su álbum Placebo RE:CREATED—, consolidando el sonido inconfundible liderado por Brian Molko y Stefan Olsdal que marcó la historia de la música en todo el mundo.
El reencuentro el público argentino tendrá lugar el próximo 3 de marzo de 2027. Una oportunidad única para vivir de cerca la intensidad de su música en vivo y celebrar los 30 años de una propuesta artística legendaria y transgresora.
Las entradas se podrán adquirir únicamente a través de la plataforma oficial de AllAccess.com.ar. La Preventa exclusiva para clientes Visa Macro comenzará el miércoles 23 de septiembre de 2026 a las 12:00 hs, contando con el beneficio de hasta 9 cuotas sin interés. Por su parte, la Venta General iniciará el jueves 24 de septiembre de 2026 a las 12:00 hs con todos los medios de pago, manteniendo la opción de 6 cuotas sin interés para los usuarios de Visa Macro.
Brian Molko y la supervivencia de Placebo: entre la provocación, los excesos y la libertad artística
La historia de Placebo se construyó sobre el margen,la honestidad y una postura desafiante frente a los mandatos de la industria musical. Al recordar el origen de su icónico tema Nancy Boy, el músico explicó que la canción nació con una intención clara: "Nancy Boy trata sobre reclamar los insultos homofóbicos que me lanzaban cada vez que salía porque tenía el pelo largo y usaba delineador de ojos y esmalte de uñas". Con una estética que buscaba la disolución de los binarismos de género, la banda convirtió la provocación en su motor: "Éramos intencionalmente provocativos a veces. Si sentíamos que había cierta hostilidad en el lugar, antes de subir al escenario nos poníamos más maquillaje y nos cambiábamos a un vestido más corto".
Ese carácter de outsiders también marcó su distancia con el movimiento dominante de la época. Lejos de sintonizar con la corriente británica de los noventa, el líder de la formación sentenció que "esta oposición filosófica al Britpop y a la cultura de los muchachos fue algo creado por los periodistas para dar contexto a lo que hacíamos, pero nosotros solo intentábamos expresarnos de la manera que necesitábamos". En ese camino, la relación con figuras legendarias como David Bowie los marcó para siempre, especialmente a partir de consejos que perduraron en el tiempo: "Mi amigo y mentor David Bowie siempre solía decir 'si te sientes cómodo, lo estás haciendo mal'".
La sombra del éxito, la madurez y el futuro sobre los escenarios
A pesar de la consagración masiva, el reverso de la fama dejó momentos oscuros marcados por la pérdida de control y la exposición constante. Al reflexionar sobre esa etapa de excesos y desgaste, el artista reconoció que "el período de luna de miel se desgasta. A la gente le gusta vivir vicariamente a través de otras personas, y creo que vale la pena mostrar que a veces es bastante feo, humillante y carente de dignidad", añadiendo que llegaron a "sentirnos como efigies de cera de nosotros mismos, siendo movidos por todo el mundo con el propósito de entretener".
Tras más de dos décadas de trayectoria y una pausa prolongada que generó nuevas incertidumbres, la relación con su compañero Stefan Olsdal y la conexión con los seguidores continúan sosteniendo el proyecto. Con un profundo respeto por la vigencia lograda, el compositor concluyó que "después de 27, 28 años, todavía tenemos fans y todavía tenemos una audiencia y para mí, esa era una de las cosas sobre las que me ponía tan inseguro durante el confinamiento, porque por primera vez en mi vida, la posibilidad de que no hubiera una audiencia allí parecía real".
