La Odisea (The Odyssey) debutó de manera espectacular en las salas de Argentina, consolidándose de inmediato como uno de los grandes eventos cinematográficos del año. Se trata de una propuesta monumental y ambiciosa que se filmó en su totalidad con cámaras Imax, reuniendo a un elenco estelar que incluyó a Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong'o, Robert Pattinson y Charlize Theron. La película, que relata el tortuoso regreso a casa de Odiseo tras la guerra de Troya, ofreció un espectáculo de escala colosal y deslumbrante, ideal para disfrutar en pantalla grande. Con una factura técnica impecable, gran diseño sonoro y efectos contundentes, el film construyó un ritmo dinámico, absorbente y atrapante que mantuvo al espectador pegado a la butaca gracias a una identidad de autor donde se percibió la audacia y la plena madurez de Christopher Nolan.
Esta relectura del mito clásico destacó por su fidelidad inteligente, respetando la esencia de la obra homérica de la antigua Grecia e integrando reflexiones modernas sobre el paso del tiempo. Gran parte del éxito de este viaje espectacular e impactante descansó en las interpretaciones formidables de todo su reparto, con un especial y unánime lucimiento de su protagonista en el rol de Ulises. El realizador desplegó una puesta en escena rigorosa y apabullante que confirmó su estatus como uno de los grandes creadores de imágenes del cine contemporáneo, logrando que cada secuencia se sintiera como un lienzo vivo de proporciones épicas.
Si bien la narración hiperbólica por momentos resultó un tanto solemne, gélida o desmedida en su propia trascendencia —lo que generó ciertas dificultades puntuales para conmover desde la fibra más íntima o expuso algún desbalance menor en el libreto—, estos detalles no opacaron el resultado final. En su balance, La Odisea se erigió como una pieza tan intensa como bella, donde el exceso visual se convirtió en la mayor virtud de un realizador que sabe cómo dominar las reglas del entretenimiento a gran escala, entregando una obra audaz y sincera que defendió a capa y espada que el verdadero cine se vive y se respira dentro de las salas. Calificación: 8.5/10 ⭐
El aplauso de la prensa y los debates de la crítica
La prensa especializada no escatimó en elogios y análisis profundos para esta relectura homérica. Desde el diario El Mundo, Luis Martínez la calificó con 4 de 5 estrellas, asegurando que "Nolan completa una nueva y subyugante relectura del tiempo de la mano de todas y cada una de sus obsesiones", destacando que la propuesta visual resultó "apabullante sobre la pantalla". En una sintonía similar, Oti Rodríguez Marchante de ABC (4/5) señaló que un "homérico Christopher Nolan le encuentra teclas ocultas a su Ulises", ofreciendo una obra envuelta en una "tristeza mayúscula por el tiempo ido", mientras que Quim Casas de El Periódico (4/5) la describió como una pieza "tan homérica como bella, intensa y menos sombría de lo que podría parecer".
La valentía del director para abordar este clásico también la elogió Yago García en Cinemanía, quien le otorgó la puntuación máxima de 5 estrellas al definirla como "la obra más atrevida de Nolan, y puede que también la más sincera". No obstante, el film no estuvo exento de debates apasionados. Javier Ocaña de El País la describió como "una buena película con momentos excitantes, pero no extraordinaria ni indiscutible", retratando a Nolan como un "poderoso creador de imágenes estranguladas por el exceso". Por su parte, Sergi Sánchez de La Razón (3.5/5) valoró su "amor por la deriva fantástica a la antigua usanza", mientras que la crítica más dura provino de Marta Medina en El Confidencial (3/5), quien consideró la producción como "un festín tan pantagruélico como insípido" donde "el exceso disuelve una emoción que nunca llega".
Un boicot a los influencers para devolverle el prestigio a las salas
Esta espectacular recepción crítica no fue fruto de la casualidad, sino de una meditada y combativa estrategia de su director. Para el lanzamiento de La Odisea, Christopher Nolan exigió firmemente a Universal Pictures que no se realizaran proyecciones previas exclusivas para influencers, bloggers o youtubers. La drástica medida respondió a un contexto donde el público viene cuestionando seriamente la credibilidad de los creadores de contenido en el marketing cinematográfico, tras polémicas como la de Disney en mayo —con la cuestionada promoción de The Mandalorian and Grogu utilizando supuestos turistas que resultaron ser influencers elegidos a dedo— y el reciente descontento con la estrategia de la propia Universal para Disclosure Day de Steven Spielberg, cuyas reacciones exageradamente positivas en redes no coincidieron en absoluto con el desempeño real en Rotten Tomatoes (80% de la prensa y 70% del público) ni con su discreto CinemaScore.
Esta fuerte determinación consolidó la indiscutible posición de poder que Nolan edificó dentro de Universal Pictures, estudio al que se unió tras la problemática salida de Warner Bros en 2021 cuando el estudio quiso poner mano sobre sus trabajos. Bajo este nuevo sello, el cineasta viene de vivir la etapa más gloriosa de su carrera, logrando finalmente alzarse con los premios Oscar a Mejor película y Mejor director gracias a su anterior proyecto. Para esta nueva travesía épica de 10 años basada en los poemas de Homero, el realizador no escatimó en recursos.
La expectativa alrededor de La Odisea se alimentó directamente del rotundo éxito técnico de Oppenheimer. Aquella cinta, que narró la historia del físico de la bomba atómica, se convirtió en un hito histórico al prescindir totalmente de efectos digitales (CGI) para recrear las explosiones. La experiencia en salas Imax de 70mm, con una cinta física que medía 18 kilómetros y pesaba más de 272 kilogramos, demostró la superioridad del formato analógico. Con La Odisea, Christopher Nolan volvió a repetir su fórmula de éxito técnico y artístico, defendiendo firmemente el valor de la pantalla grande. El nivel de consenso entre los especialistas fue abrumador: el film debutó con un 96% de aprobación en Rotten Tomatoes y registró un paso perfecto por plataformas de prestigio como FilmAffinity, donde cosechó 46 de 52 reseñas positivas y absolutamente ninguna calificación negativa, desatando una fiebre inmediata por conseguir entradas para las salas Imax de todo el país.
