Seis años después de la gran recepción de The New Abnormal, The Strokes volvió a la escena con Reality Awaits, un trabajo que no tardó en dividir opiniones pero que, en el balance general de la prensa especializada, cosechó un recibimiento predominantemente positivo. La crítica internacional coincidió en que los neoyorquinos entregaron un material donde la comodidad quedó de lado para dar paso al juego, la extrañeza y una libertad creativa absoluta.
Para la mayoría de los medios, el gran valor del álbum radicó en el atrevimiento del grupo por alejarse cada vez más de su sonido primigenio. Desde NME, Rhian Daly le otorgó 80 puntos sobre 100, asegurando que el disco los aleja aún más de donde empezaron, algo que definió como "una colección rara y maravillosa". En esa misma sintonía, Shaad D'Souza para The Guardian (80/100) destacó que la banda se encuentra en una forma "lúdica y alegre", logrando aliar la excentricidad chiflada de los proyectos paralelos de Julian Casablancas con el don de la banda para el minimalismo pop.
Por su parte, Jonah Krueger observó en Consequence of Sound (83/100) que el grupo suena como si ya "no le importara nada", un síntoma de madurez donde se sienten totalmente empoderados tras más de cuatro décadas de vida. Además, la presencia del legendario productor Rick Rubin volvió a ser un factor clave; según la revista Northern Transmissions (78/100), la alianza no busca repetir fórmulas, sino "crecer con audacia en su propia evolución", haciendo que la agrupación siga enorgulleciendo a la ciudad de Nueva York.
No obstante, esta libertad también expuso algunas fallas y momentos irregulares que no pasaron desapercibidos. La revista Paste (75/100) advirtió que estamos ante una escucha mucho más rara y desafiante, donde las letras entrelazan humor seco con observaciones surrealistas mientras la música se desvía por caminos abruptos. En una postura un poco más reservada, Far Out Magazine (70/100) señaló que algunas canciones se quedan cortas por estar construidas sobre ganchos rudimentarios y que la voz de Casablancas puede resultar irritante por momentos, aunque aclaró que "cualquier par de oídos indulgentes sabrá reconocer que, a pesar de sus defectos, sigue siendo un disco condenadamente sólido".
En los matices más críticos, medios como Rolling Stone (60/100) describieron la producción como un añadido "a veces emocionante, a menudo inescrutable y por momentos directamente bizarro" a su discografía. Desde AllMusic (70/100) apuntaron con cierta ironía que el trabajo suena como si hubiera sido creado en un vacío donde nadie se animó a decirles que no, mientras que The Skinny (60/100) resumió el experimento asegurando que la banda se divirtió explorando, aunque "a veces dando en el blanco y otras no".
La banda llegará al país y se presentará en el Primavera Sound Buenos Aires, el festival que se realizará el el 28 y 29 de noviembre de 2026.
