"La Virgen de la Tosquera" a los Premios Goya: el film de Laura Casabé es la película argentina elegida para representar al país

La aclamada película argentina fue seleccionada por la Academia para representar al país en la próxima edición de los prestigiosos galardones españoles.

Lunes, 07 de septiembre de 2026 a las 21 11

Por Cristopher Martínez

Lunes, 07 de septiembre de 2026 a las 21:11


La Virgen de la Tosquera, la aclamada obra dirigida por Laura Casabé, se impuso en la votación final de la Academia y competirá en España como Mejor Película Iberoamericana.

La cuenta regresiva hacia la próxima temporada de premios internacionales definió su gran apuesta para la industria audiovisual nacional. En un acto llevado a cabo este 7 de septiembre de 2026 en la residencia del Embajador de España en la Argentina, Dolores Fonzi y el embajador Joaquín María de Arístegui Laborde revelaron que el film protagonizado por Dolores Oliverio es la película seleccionada para representar al país en la 41.ª edición de los Premios Goya, compitiendo en la codiciada categoría de Mejor Película Iberoamericana.

El camino para definir a la representante nacional exigió un riguroso proceso institucional coordinado por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. La elección se llevó a cabo mediante una votación en dos etapas realizada por los miembros de la entidad, cuya fase definitiva concluyó el pasado 6 de septiembre bajo la estricta fiscalización de la Escribanía D’Alessio. En esta instancia decisiva, la obra de Casabé se impuso frente a otros tres finalistas de peso que conformaban la terna: El Partido (de Juan Cabral y Santiago Franco), Nuestra Tierra (de Lucrecia Martel) y Parque Lezama (de Juan José Campanella).

Esta nueva designación llega precedida por un antecedente inmejorable para la cinematografía local, ya que la ganadora del Goya a la Mejor Película Iberoamericana en la ceremonia previa fue Belén, justamente protagonizada y dirigida por la propia Dolores Fonzi, dejando la vara muy alta para el desembarco del cine nacional en la Academia española.

Fundada originalmente en 1941 y refundada como asociación civil sin fines de lucro en 2004, la Academia nuclea actualmente a más de 700 artistas, técnicos y profesionales del cine bajo la presidencia de Hernán Findling, junto a Sabrina Farji y Daniel Pensa como vicepresidentes, Pablo Ingercher como secretario y Vanesa Pagani en la tesorería. Con este anuncio, La Virgen de la Tosquera se prepara para llevar su impronta estética y narrativa rumbo a los galardones más importantes de la península ibérica.

 

 

Laura Casabé y Benjamín Naishtat analizan el proceso de capturar el "espíritu" de la autora y el potencial del terror vernáculo

Para los directores Laura Casabé y Benjamín Naishtat, abordar la obra de Mariana Enríquez fue una transposición de universos. Casabé destaca la naturaleza visual de la escritura de Enríquez: "En sus cuentos encontré un universo que pedía a gritos ser trasladado al audiovisual; convocan una idea de montaje muy cinematográfico. No es una adaptación —que suelen estar destinadas al fracaso—, mi intención fue transpolar su espíritu literario al mundo del cine para capturarlo a mi manera de ver".

Naishtat coincide en la potencia del material de origen, señalando específicamente piezas como La virgen de la tosquera"El material de base es riquísimo a nivel emocional. En Argentina no se le suele prestar la atención debida a la gran literatura que tenemos; me parecía saludable potenciar estos círculos virtuosos donde la cultura nacional circula entre distintas formas artísticas".

Sobre el proceso creativo y la relación con la autora, los directores subrayan la importancia del desapego. Mariana Enríquez, consciente del cambio de lenguaje, optó por no intervenir en el guion, aunque sí realizó devoluciones técnicas: "Ella entendía que esto ya era una obra cinematográfica. El proceso requiere una apropiación muy personal, como hacer una lectura con rayos X de la fuente literaria: trabajar un año entero sin volver a tocar el libro para que luego reaparezcan las cosas de forma orgánica", explica Naishtat.

Finalmente, Casabé y Naishtat ven en el cine de género una herramienta política y generacional para procesar la realidad argentina: "Usar épocas de descomposición social como materia prima para el lenguaje de género es catártico: exorcizás algo. El cine siempre llega más tarde que la literatura porque la escritura tiene menos obstáculos, pero se está rompiendo una barrera en cómo se percibe el terror argentino". Para ellos, el futuro está en explorar el imaginario propio: "Hay elementos muy ricos en las fábulas y leyendas del norte argentino a los que no se les da atención. Voces sobran; lo que faltan son recursos".

Las más leídas

Últimas noticias