El cantante y compositor estadounidense Leon Bridges presentó su nuevo trabajo discográfico titulado Happiness Anytime, un material ya disponible en plataformas digitales que marca un regreso al calor de su aclamado debut Coming Home, fusionado con el groove característico del trío británico Jungle. Grabado en los célebres Chaplin Recording Studios de Los Ángeles, el álbum contó con la producción de J Lloyd-Watson y Lydia Kitto, sumado a las contribuciones de músicos de la talla del bajista Pino Palladino y el baterista Eric Harland. El sonido tiene de influencias tan variadas como Paul Simon, Fela Kuti, Jorge Ben, la psicodelia de Khruangbin y marcados ritmos latinos y africanos orientados al baile.
Este lanzamiento funciona como la antesala perfecta para su ansiado desembarco en el país: Leon Bridges será una de las atracciones internacionales del Lollapalooza Argentina 2027, que se llevará a cabo los días 19, 20 y 21 de marzo en el Hipódromo de San Isidro. Para esa cita y sus compromisos globales, el artista diseñó la producción escénica 'Leon Bridges Presents Happiness Anytime', un concepto inspirado en los salones de baile jamaicanos que incluye DJs en vinilo, sección de metales, tres coristas y un cuerpo de baile. Un despliegue a la altura de un músico ganador del GRAMMY que acumula colaboraciones con John Mayer, Kacey Musgraves y Khruangbin (Texas Sun, Texas Moon).
Sobre la filosofía detrás de esta producción, el propio Bridges reflexionó acerca del impacto que busca generar en los oyentes: "Para mí, la felicidad no es algo que salís a buscar; quiero que este disco sea algo que se le quede grabado a la gente, que les llegue hasta los huesos. Está esa sensación constante de que tenemos que arreglar los problemas del mundo, algo que te hace sentir insuficiente o que te puede paralizar. Mi rol acá es aportar ligereza, y espero que eso se note en el álbum".
La química de estudio con Jungle, los viajes a Sudamérica y el regreso al baile
El proceso de grabación junto a los integrantes de Jungle estuvo atravesado por la inmediatez y la búsqueda de la toma única. Josh Lloyd-Watson destacó la espontaneidad de las sesiones: "La primera idea siempre es la mejor. Ahí es donde está la emoción pura; todo lo que viene después se intelectualiza y no es ahí donde la música realmente brilla. Dijimos: 'Sale en una sola toma y listo'. Así era como se hacía la música antes". Esa dinámica se tradujo en una exigencia clara durante el rodaje: "No nos íbamos del estudio sin tener una canción completa al final del día. No queríamos eso de 'mañana lo seguimos', queríamos temas terminados de principio a fin". Por su parte, Lydia Kitto remarcó la premisa bailable que trajo el cantante: "Leon nos dijo que quería música para bailar, momentos donde pudiera colgar la guitarra y simplemente dedicarse a bailar y actuar al frente".
Esta inclinación por el movimiento se conecta directamente con sus orígenes artísticos, según rememoró el propio músico: "Cuando era más chico trataba de imitar a Usher, a Ginuwine y también me encantaba Michael Jackson... Mi primera vez arriba de un escenario fue, de hecho, a través de la danza". Asimismo, los ritmos y la calidez sudamericana presentes en el material nacieron de sus visitas previas a la región: "En 2018, Harry Styles me sumó a su gira y fuimos a Sudamérica. Tuve la oportunidad de salir a fiestas nocturnas allá y ver esa alegría colectiva y esa energía tan particular influyó muchísimo en este disco".
Fiel a su constante búsqueda de reinvención para no quedar encasillado, el artista cerró repasando su evolución y el valor de mantenerse vigente: "A lo largo de mi carrera siempre intenté que la gente no supiera qué esperar. Con mi primer disco me encasillaron en una etiqueta y yo quería ir por más... La vida que me toca vivir hoy es realmente hermosa y estoy profundamente agradecido de mantener esta longevidad, esta comunidad y seguir haciendo la música que amo".
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El cantante y compositor estadounidense Leon Bridges presentó su nuevo trabajo discográfico titulado Happiness Anytime, un material ya disponible en plataformas digitales que marca un regreso al calor de su aclamado debut Coming Home, fusionado con el groove característico del trío británico Jungle. Grabado en los célebres Chaplin Recording Studios de Los Ángeles, el álbum contó con la producción de J Lloyd-Watson y Lydia Kitto, sumado a las contribuciones de músicos de la talla del bajista Pino Palladino y el baterista Eric Harland. La propuesta bebe de influencias tan variadas como Paul Simon, Fela Kuti, Jorge Ben, la psicodelia de Khruangbin y marcados ritmos latinos y africanos orientados al baile.
Este lanzamiento funciona como la antesala perfecta para su ansiado desembarco en el país: Leon Bridges será una de las atracciones internacionales del Lollapalooza Argentina 2027, que se llevará a cabo los días 19, 20 y 21 de marzo en el Hipódromo de San Isidro. Para esa cita y sus compromisos globales, el artista diseñó la producción escénica 'Leon Bridges Presents Happiness Anytime', un concepto inspirado en los salones de baile jamaicanos que incluye DJs en vinilo, sección de metales, tres coristas y un cuerpo de baile. Un despliegue a la altura de un músico ganador del GRAMMY que acumula colaboraciones con John Mayer, Kacey Musgraves y Khruangbin (Texas Sun, Texas Moon).
Sobre la filosofía detrás de esta producción, el propio Bridges reflexionó acerca del impacto que busca generar en los oyentes: "Para mí, la felicidad no es algo que salís a buscar; quiero que este disco sea algo que se le quede grabado a la gente, que les llegue hasta los huesos. Está esa sensación constante de que tenemos que arreglar los problemas del mundo, algo que te hace sentir insuficiente o que te puede paralizar. Mi rol acá es aportar ligereza, y espero que eso se note en el álbum".
La química de estudio con Jungle, los viajes a Sudamérica y el regreso al baile
El proceso de grabación junto a los integrantes de Jungle estuvo atravesado por la inmediatez y la búsqueda de la toma única. Josh Lloyd-Watson destacó la espontaneidad de las sesiones: "La primera idea siempre es la mejor. Ahí es donde está la emoción pura; todo lo que viene después se intelectualiza y no es ahí donde la música realmente brilla. Dijimos: 'Sale en una sola toma y listo'. Así era como se hacía la música antes". Esa dinámica se tradujo en una exigencia clara durante el rodaje: "No nos íbamos del estudio sin tener una canción completa al final del día. No queríamos eso de 'mañana lo seguimos', queríamos temas terminados de principio a fin". Por su parte, Lydia Kitto remarcó la premisa bailable que trajo el cantante: "Leon nos dijo que quería música para bailar, momentos donde pudiera colgar la guitarra y simplemente dedicarse a bailar y actuar al frente".
Esta inclinación por el movimiento se conecta directamente con sus orígenes artísticos, según rememoró el propio músico: "Cuando era más chico trataba de imitar a Usher, a Ginuwine y también me encantaba Michael Jackson... Mi primera vez arriba de un escenario fue, de hecho, a través de la danza". Asimismo, los ritmos y la calidez sudamericana presentes en el material nacieron de sus visitas previas a la región: "En 2018, Harry Styles me sumó a su gira y fuimos a Sudamérica. Tuve la oportunidad de salir a fiestas nocturnas allá y ver esa alegría colectiva y esa energía tan particular influyó muchísimo en este disco".
Fiel a su constante búsqueda de reinvención para no quedar encasillado, el artista cerró repasando su evolución y el valor de mantenerse vigente: "A lo largo de mi carrera siempre intenté que la gente no supiera qué esperar. Con mi primer disco me encasillaron en una etiqueta y yo quería ir por más... La vida que me toca vivir hoy es realmente hermosa y estoy profundamente agradecido de mantener esta longevidad, esta comunidad y seguir haciendo la música que amo".
