La legendaria banda irlandesa U2 confirmó su regreso a la Argentina para presentarse los próximos martes 23 y jueves 25 de marzo de 2027 en el Estadio River Plate (Buenos Aires). Estas fechas marcan la vuelta de una de las agrupaciones más convocantes de la historia del rock tras su última visita en octubre de 2017 en el Estadio Único de La Plata con The Joshua Tree Tour. El concierto se enmarca en su gira mundial The Greatest Show on Earth, motivo por el cual celebran sus 50 años de trayectoria desde su formación el 25 de septiembre de 1976 en el colegio Mount Temple de Dublín. La apertura estará a cargo de un invitado de lujo: Beck. Las entradas, se van a poner a la venta en allaccess.com.ar, con una preventa exclusiva para clientes Santander Visa a partir del 21 de octubre a las 10:00 horas (con el beneficio de 6 cuotas sin interés) y la venta general desde el 22 de octubre a las 10:00 horas.
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PRECIOS Y UBICACIONES
• RED ZONE: $ 700.000 + SC
• GOLD CIRCLE: $ 500.000 + SC
• CAMPO DELANTERO: $ 355.000 + SC
• CAMPO GENERAL + SÍVORI BAJA: $ 185.000 + SC
• PLATEA SAN MARTÍN INFERIOR / BAJA / MEDIA: $ 375.000 + SC
• PLATEA BELGRANO INFERIOR / BAJA / MEDIA: $ 375.000 + SC
• PLATEA SAN MARTÍN ALTA: $ 145.000 + SC
• PLATEA BELGRANO ALTA: $ 145.000 + SC
• PLATEA SÍVORI MEDIA S/N: $ 160.000 + SC
• PLATEA SÍVORI ALTA: $ 120.000 + SC
Surgida a mediados de los años setenta en Dublín, la banda integrada por Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. marcó la historia de la música contemporánea gracias a su característico sonido. Pese al paso de las décadas, el grupo mantiene su poderoso directo y una vigencia indiscutida que los trae nuevamente a los escenarios sudamericanos.
El repertorio de las noches en River Plate estará centrado en la presentación de su decimosexto álbum de estudio, Carnaval de Luz, cuyo lanzamiento está previsto para el 13 de noviembre. Este trabajo representa su primer material completamente nuevo desde Songs of Experience (2017) e incluye 12 canciones, entre las que destacan los singles anticipo "Street of Dreams" y "Silencio". Además de repasar sus nuevos temas, el cuarteto sumará clásicos infaltables de su discografía, junto con las canciones de sus recientes lanzamientos del año, los EP Days of Ash y Easter Lily. El disco cuenta además con destacados colaboradores como Brian Eno (coescritura y sintetizadores en tres temas), Martin Garrix (coautor de "Glorify"), Ryan Tedder (producción adicional en "Silencio"), Rosalía (mencionada en el título del tema "The Mirror Maker (Rosalía)") y una colaboración final junto a Johnny McDaid de Snow Patrol y la voz de Dolly Parton en el tema de cierre, "Torn".
Cincuenta años de U2: entre el regreso al sonido orgánico, las reflexiones sobre Gaza y la visita de Barack Obama al estudio
En una profunda y reveladora entrevista concedida este año a la revista Rolling Stone, los integrantes de U2 repasaron medio siglo de trayectoria compartida, las complejidades detrás del proceso creativo de su nuevo álbum, Carnaval De Luz, y su mirada sobre la convulsionada coyuntura internacional. Entre bromas sobre su longevidad y confesiones sobre los límites del formato pop, el cuarteto irlandés mostró una faceta honesta sobre su lugar en la industria.
Con el humor que los caracteriza al mirar hacia atrás, Bono repasó los 50 años en la ruta: "Miren, fueron 50 años de infierno... Quiero decir, honestamente, tener que juntar a estos tipos, hacer que vayan y graben las canciones fue difícil. Y cuando se trata de salir de gira, de acuerdo, la puesta en escena y todo eso está bien, pero Santo Jesús, los cortes de pelo. Y tener que verlos desde atrás. Sinceramente, fue duro". Ante las bromas sobre la era de los peinados mullet, el cantante remató: "¡Él solo tenía la fiesta en la parte de atrás!".
La búsqueda de la esencia y el reencuentro en el estudio
El recorrido para dar forma a Carnaval De Luz implicó despojarse de sobreproducciones pasadas para recuperar la química cruda de un grupo tocando en vivo dentro de una habitación. The Edge admitió los errores cometidos en etapas previas: "Fue muy difícil cuando teníamos a tantos productores involucrados... ¿Qué es la banda? ¿Qué hace? ¿Cómo funciona? Yo no sabía qué se suponía que debía hacer. En el estudio mi papel era sentarme a mirar, y no estoy acostumbrado a eso". El guitarrista reconoció que el sonido del grupo se había vuelto "turbio y borroso" por el exceso de capas y sintetizadores, hasta comprender la importancia del núcleo rítmico: "Vergonzosamente, no entendía el poder de Larry y Adam".
Sobre esa búsqueda de simplicidad, Bono coincidió en que "nos llevó mucho tiempo darnos cuenta de que cuanto menos ponés en una grabación, mejor suena... El sonido de la banda es lo suficientemente bueno". Reconociendo su propia naturaleza indomable, el vocalista agregó: "U2 no puede ser como todos los demás. Simplemente no tenemos las habilidades para eso. Siempre seremos y debemos ser atípicos. El camino sinuoso para llegar a este disco es el reconocimiento de que la banda no es moldeable de la forma en que esperábamos. Llevó mucho llegar a este lugar, y es el reconocimiento de 50 años".
La recuperación de Larry Mullen Jr. y las colaboraciones
Uno de los momentos más complejos de los últimos años fue la ausencia de Larry Mullen Jr. en las presentaciones en vivo debido a sus cirugías y problemas físicos. El propio baterista se sinceró respecto al impacto emocional de la lesión: "Hay cierta humillación cuando te lesionás y no podés superarlo, y me sentí humillado... Escuchaba esas partes tocadas muy bien por Bram [van den Berg] y estaba agradecido por eso. Es algo raro de decir, pero lo estaba, porque no tenía la sensación de haber sido dejado atrás. Todos esos sentimientos eran míos, personales, de humillación, pero no tenían que ver con la banda, eran hacia mí mismo". Mullen agregó con pragmatismo: "Pensé que siempre resurgía, que siempre volvía. Necesitaba tiempo lejos, aunque hubiera preferido sacar un pasaje aéreo a algún lado antes que reservar la camilla del hospital".
En cuanto a los cruces artísticos del nuevo material, Bono destacó con entusiasmo la participación de Dolly Parton, revelando la dedicación de la leyenda del country: "Cuando se enfermó, se levantó de la cama para cantar esta canción... Podés escuchar eso, y ni siquiera puedo escucharla ahora [de la emoción]". Asimismo, el cantante dedicó elogios a la española Rosalía: "Normalmente escribimos canciones sobre gente en la cárcel o gente muerta... Héroes muertos, o tratando de sacarlos de prisión. Esto es simplemente celebrar a alguien porque es una artista extraordinaria. Ella llegó al mismo punto justo antes que nosotros, lo cual es molesto y también muy inspirador".
Visitas de lujo en el estudio y la mirada sobre el contexto global
El proceso creativo contó con visitas inesperadas, entre ellas la del expresidente estadounidense Barack Obama, quien aportó sus observaciones durante las sesiones. "La pasamos muy bien, hablando de música, de Kendrick Lamar y de muchas películas... Tiene buen gusto", reveló la banda sobre el encuentro. "Muchas veces no busca la opinión de alguien, sino cómo se sienten cuando suena la música, y te das cuenta cuándo un verso no engancha. Le señaló algo a Bono sobre un giro a mitad de la canción. Hizo una observación válida, es muy bueno".
Más allá del ámbito musical, la banda no esquivó la compleja realidad geopolítica ni el conflicto en Medio Oriente. Sobre la situación en Gaza, Bono expresó su consternación e impotencia: "Es un intento de tratar de entender lo que está pasando en un mundo donde nunca necesitamos tanto la fuerza moral del judaísmo como ahora... Y sin embargo, ¿qué está pasando?". El vocalista fue contundente respecto al escenario político en Israel: "Como alguien que estuvo al lado de Israel —así como estoy con el pueblo palestino para que tengan su Palestina—, hay todo este ida y vuelta semántico sobre el genocidio, que es un término legal y la CIJ o la CPI decidirán con el tiempo. Pero hay un tipo, un ministro en el gobierno que no está encarcelado... y Netanyahu dice: 'Bueno, lo necesito para mantener mi mayoría'".
Para cerrar, la banda reflexionó sobre la fe que los mantiene unidos tras cinco décadas de música. "La fe está en el corazón mismo de esta historia llamada U2... Fe en los demás, supongo. Fe en nosotros mismos, fe en nuestra comunidad que nos trajo hasta acá. Fe en que algo más grande que nosotros soplaba a nuestro favor", concluyó Bono, redefiniendo el propósito de seguir creando canciones donde "la canción es su propia recompensa".
