Santiago Ascacibar atravesó su mejor racha desde que llegó a Boca y anotó cinco goles en sus últimos seis partidos. Su efectividad, potencia física y apariencia vikinga impulsaron un nuevo apodo dentro del plantel: durante los entrenamientos, sus compañeros comenzaron a llamarlo “Haaland”.
Te puede interesar
Una broma que surgió durante las prácticas
El volante explicó que la comparación apareció cuando el plantel realizó ejercicios de definición en Boca Predio. Ascacibar tomó el apodo con humor y aclaró que sus compañeros lo utilizaron como una broma por su reciente facilidad para convertir.
El ex Estudiantes registró ocho goles en 28 presentaciones con la camiseta azul y oro y quedó como el segundo máximo anotador del equipo durante el año, detrás de Miguel Merentiel. Además, convirtió cinco tantos en diez partidos con Arruabarrena y se ubicó como el goleador del actual ciclo técnico.
Domínguez modificó su función en Estudiantes
Ascacibar atribuyó su evolución ofensiva al trabajo que realizó con Eduardo Domínguez durante su segunda etapa en Estudiantes de La Plata. El entrenador le pidió que abandonara la posición fija de volante central, avanzara con mayor frecuencia y ocupara espacios dentro del área rival.
Las cifras reflejaron esa transformación: en su primer ciclo en el Pincha disputó 50 partidos sin convertir, antes de marcharse al Stuttgart en 2017. Tras su regreso en 2023, anotó 18 goles en 146 encuentros. En Boca mantuvo esa tendencia y también destacó el funcionamiento colectivo que el plantel consolidó durante la pretemporada.