El mundo xeneize despidió este martes a Fernando Gayoso, una de las figuras más reconocidas del trabajo silencioso dentro de Boca Juniors. El histórico entrenador de arqueros atravesó durante los últimos años una lucha contra la ELA, enfermedad que había hecho pública en 2024 y que progresivamente limitó su actividad diaria. A pesar de eso, continuó ligado al club como coordinador de arqueros juveniles, una función que mantuvo hasta el final.
Te puede interesar
La noticia fue confirmada por su hijo Franco Gayoso, quien lo recordó con un mensaje de fuerte carga emotiva y destacó su fortaleza frente a la enfermedad. En sus palabras resaltó el legado deportivo y humano que dejó dentro y fuera del fútbol, además del esfuerzo que sostuvo durante todo el proceso.
De arquero del ascenso a referencia en Boca
Antes de consolidarse como entrenador, Gayoso construyó una carrera como arquero y más tarde encontró su lugar en el desarrollo de futbolistas. Dentro de Boca, se transformó en una pieza valorada por distintos cuerpos técnicos y ganó reconocimiento por su trabajo específico en preparación y análisis de arqueros.
Formó parte del equipo de trabajo de Miguel Ángel Russo, quien impulsó su regreso al club en 2020, y anteriormente había compartido etapas con Rodolfo Arruabarrena y experiencias fuera de la institución. En ese recorrido acompañó procesos de crecimiento de futbolistas como Agustín Orión, Agustín Rossi y Sergio Romero, quienes en distintas oportunidades remarcaron públicamente la influencia que tuvo en sus carreras.
El trabajo como identidad y el mensaje de despedida
Con el avance de la enfermedad, Gayoso redujo presencia en el día a día, aunque eligió mantenerse activo y seguir vinculado a la formación de juveniles. Tiempo atrás había expresado que pretendía atravesar ese momento dejando una huella y sosteniendo el trabajo como motor personal.
Tras conocerse el fallecimiento, Boca Juniors difundió un mensaje institucional donde destacó su compromiso, profesionalismo y cercanía humana durante cada etapa dentro del club. Más allá de títulos y resultados, en el ambiente del fútbol quedó el recuerdo de un entrenador asociado al desarrollo de jugadores, al trabajo cotidiano y a una presencia muy valorada dentro del predio y del vestuario.