Boca es finalista de la Copa Sudamericana: le ganó 3-1 a Vasco con un gol agónico de Paredes a los 88'

El mediocampista ingresó en el segundo tiempo y se terminó convirtiendo en el héroe de la noche al darle la clasificación al Xeneize.

Martes, 20 de octubre de 2026 a las 23 32

Por Ezequiel Bucetto

Martes, 20 de octubre de 2026 a las 23:32


Lo que parecía una noche que se empezaba a complicar, terminó siendo una de las páginas más heroicas de Boca en la Copa Sudamericana.

El Xeneize salió a jugar la revancha de la semifinal en el Maracaná con la obligación de ganar tras el 0-1 en La Bombonera, y lo hizo con una actuación que quedará en el recuerdo: 3-1 ante Vasco da Gama para meterse en la final del certamen.

El partido no pudo empezar mejor. A los 4 minutos, cuando el reloj todavía no terminaba de acomodarse, Lautaro Blanco ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y Lautaro Di Lollo apareció en el corazón del área para conectar un cabezazo seco contra el palo derecho.

El defensor, que ya se había hecho presente en otras noches importantes, volvió a demostrar su olfato de gol y puso el 1-0 en el amanecer del encuentro.

Paredes, el héroe del Maracaná: gol agónico a los 88 para la clasificación de Boca a la final

La ventaja se amplió cerca de la media hora. Sebastián Villa, que había vuelto a la titularidad tras recuperarse del esguince, encaró por la izquierda y lanzó un centro preciso al espacio para que Miguel Merentiel quedara mano a mano con el arquero.

El uruguayo no perdonó: definió con categoría ante la salida de Léo Jardim y puso el 2-0. El Maracaná, poblado por la parcialidad xeneize, explotó.

Vasco descontó por intermedio de José Luis Rodríguez, un golpe que devolvió la incertidumbre al partido.

Con el 2-1, el conjunto brasileño se fue con todo en busca del empate que forzara los penales. Boca sufrió, se replegó y aguantó como pudo, pero necesitaba un golpe de jerarquía para sellar la clasificación y evitar el suspenso de la tanda.

Y ese golpe llegó desde la zurda de un hombre que empezó el partido en el banco. Leandro Paredes, que había ingresado a los 57 minutos en lugar de Rodrigo Battaglia para adueñarse de la pelota en el momento más caliente, tomó el balón fuera del área y sacó un remate potente que complicó al arquero.

La pelota se coló contra el poste y se metió en el fondo de la red. Un golazo. El 3-1 definitivo a los 88 minutos, cuando el partido ya se moría y los fantasmas de los penales empezaban a aparecer.

Fue el cierre perfecto para una noche épica. Paredes, que venía de una recuperación exprés de su desgarro, se convirtió en el héroe indiscutido de la clasificación.

Boca jugará la final de la Copa Sudamericana, y lo hará con la certeza de que este equipo, cuando las papas queman, tiene con qué.

Ahora, deberá esperar por su rival en la cita definitoria que saldrá del encuentro entre Montevideo City Torque y Atlético Mineiro, se vean las caras en el partido de vuelta este miércoles en Uruguay luego de que él conjunto Galo haya ganado por 3 a 0 el partido de ida.

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