Boca sufrió un duro revés en el arranque del Torneo Clausura al perder 3-0 frente a Deportivo Riestra, un resultado que modificó el escenario del equipo apenas unos días antes de la revancha ante O'Higgins por los playoffs de la Copa Sudamericana. El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena mostró un rendimiento muy por debajo de lo esperado y recibió los tres goles durante el primer tiempo, en una actuación que despertó nuevamente cuestionamientos sobre su funcionamiento.
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La rotación no dio resultados y expuso las falencias del plantel
Con la intención de preservar futbolistas para el compromiso internacional, Arruabarrena introdujo siete cambios respecto del equipo que había vencido a O'Higgins en la ida. Sin embargo, la apuesta no dio resultado. Boca se mostró desordenado, con problemas defensivos, escasa generación de juego y sin capacidad de reacción frente a un rival que aprovechó cada error para definir el encuentro antes del descanso.
Tras el partido, el entrenador asumió la responsabilidad por la derrota y reconoció que el equipo recibió un golpe importante. También respaldó a los jugadores que tuvieron una oportunidad desde el inicio y remarcó que continuará confiando en ellos, aunque admitió que todavía quedan varios aspectos por corregir. Los bajos rendimientos individuales de futbolistas como Braida, Di Lollo, Pellegrino, Alarcón y Velasco también quedaron en el centro del análisis.
Boca afrontará una revancha decisiva en Chile
La caída frente a Riestra elevó la exigencia para el compromiso del próximo jueves, cuando Boca visitará a O'Higgins con la obligación de defender la ventaja obtenida en La Bombonera y asegurar su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Lo que hasta hace unos días aparecía como una oportunidad para consolidar el crecimiento del equipo pasó a convertirse en un examen determinante para el inicio del ciclo de Arruabarrena.
Además del resultado, la preocupación en el cuerpo técnico pasa por la respuesta futbolística y anímica del plantel. El entrenador insistió en que la principal meta será recuperarse rápidamente del golpe y demostrar una reacción inmediata en un partido que puede marcar el rumbo de Boca durante el segundo semestre.