Rodolfo Arruabarrena concentró sus principales recursos en la serie frente a San Pablo, una decisión que ubicó a la Copa Sudamericana como prioridad dentro de la triple competencia. Las modificaciones respecto del empate ante Gimnasia de Mendoza muestran que Boca afrontará el cruce internacional con una formación cercana a la ideal.
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Paredes y otros titulares regresan al equipo
Leandro Paredes jugaría desde el comienzo pese a que había salido antes de la definición por penales frente a Vélez. Sebastián Villa y Miguel Merentiel, suplentes durante el último compromiso, también recuperarían su lugar. Ascacibar quedó fuera del banco en Mendoza por un cuadro febril, pero sería considerado para el encuentro copero.
La formación mantendría además a Alan Velasco, quien atraviesa su mejor momento desde que llegó al club. Los laterales titulares regresarían y la defensa central volvería a quedar integrada por Lautaro Di Lollo y Jagger Herrera, dos futbolistas surgidos de las divisiones inferiores. Boca intentará construir una ventaja que le permita disputar la revancha en Brasil con mayor margen.
El equipo acumulaba 11 partidos sin derrotas y había avanzado en las dos competencias eliminatorias, aunque todavía mostraba dificultades para sostener su rendimiento. La falta de efectividad, la irregularidad en el torneo local y algunos problemas de funcionamiento mantenían las dudas alrededor de un plantel que alternaba buenos pasajes con producciones poco convincentes.
Un historial reciente adverso ante equipos brasileños
Desde 2020, Boca disputó siete series eliminatorias contra rivales de Brasil y solamente superó dos. Avanzó ante Internacional de Porto Alegre y Palmeiras, pero quedó eliminado frente a Santos, Atlético Mineiro, Corinthians, Fluminense y Cruzeiro. La última caída correspondió a los octavos de final de la Copa Sudamericana 2024.
El partido de vuelta se jugará una semana después en Brasil, donde el Xeneize buscará mejorar sus antecedentes recientes. La serie también representa una oportunidad para reducir una deuda deportiva: el club llevaba 18 años sin conquistar un título continental. Por ese motivo, Arruabarrena reservó a varios titulares y preparó el cruce de cuartos como uno de los desafíos centrales del semestre.