La clasificación parcial de Tigre en los playoffs de la Copa Sudamericana quedó opacada por un grave episodio de violencia ocurrido en Montevideo. Tras el triunfo por 3-0 frente a Nacional, los 15 micros que trasladaban a los hinchas argentinos fueron emboscados cuando abandonaban la ciudad rumbo a Colonia para regresar a Buenos Aires. Durante el ataque, los agresores efectuaron varios disparos contra los vehículos y al menos un simpatizante recibió un balazo, por lo que debió ser trasladado a un hospital.
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Los micros recibieron varios disparos durante el regreso
El ataque se produjo sobre la Ruta 1, a la altura de Avenida Cibils, poco después de que la caravana dejara el Gran Parque Central, escenario del encuentro. Según informaron medios uruguayos, el primer colectivo recibió al menos diez impactos de bala, mientras distintos testigos aseguraron haber escuchado varias detonaciones de armas de fuego durante la emboscada.
La magnitud del ataque generó momentos de extrema tensión entre los pasajeros, que buscaron resguardarse dentro de los micros mientras continuaban el recorrido. Por la violencia del episodio, la situación estuvo muy cerca de terminar en una tragedia. El presidente de Tigre, Martín Suárez, se trasladó al centro de salud donde permanecía internado el hincha herido y confirmó que su estado era estable.
La tensión comenzó en la cancha y la violencia estalló después del partido
Durante el encuentro ya se habían registrado cruces entre las parcialidades. Los más de 2.000 hinchas argentinos fueron recibidos por la tribuna de Nacional con la canción que España utilizó para celebrar la conquista del Mundial 2026. Además, los simpatizantes uruguayos exhibieron una bandera sobre las Islas Malvinas, similar a la que apareció tras la final entre Argentina e Inglaterra por la Copa del Mundo.
Como respuesta, Tigre desplegó una bandera de apoyo a la Selección Argentina, una iniciativa que Conmebol autorizó luego de un pedido realizado por la AFA. Pese a ese clima de provocaciones, el partido se desarrolló sin incidentes de gravedad dentro del estadio.
La investigación buscará identificar a los responsables
El ataque posterior abrió una investigación para determinar quiénes participaron de la emboscada y cómo se organizó la agresión contra la caravana de simpatizantes argentinos. La prioridad de las autoridades pasó por esclarecer el recorrido de los agresores y establecer las responsabilidades por los disparos efectuados contra los colectivos.
El episodio volvió a instalar el debate sobre la seguridad en los torneos internacionales y los operativos destinados a proteger a los hinchas visitantes. La violencia registrada tras el encuentro generó preocupación tanto en Tigre como en el fútbol sudamericano, ya que por muy poco el ataque no terminó con consecuencias mucho más graves.