Gianni Infantino afrontará este jueves 15 de octubre una reunión decisiva con los principales dirigentes del fútbol internacional, después de varios meses de enfrentamientos institucionales y cuestionamientos a su conducción. La sede de la FIFA en Zúrich, Suiza, recibirá de manera presencial al 37.º Consejo de la organización, convocado por el secretario general Mattias Grafström. Entre los participantes estarán Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, y Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol y vicepresidente de la FIFA. También asistirán los representantes europeos Aleksander Ceferin, Sándor Csányi y Debbie Hewitt, integrantes de un sector que mantiene profundas diferencias con el mandatario suizo.
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El negocio de los torneos y el enfrentamiento con Europa
Uno de los principales focos de conflicto será la revisión del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa presentada por la conducción de Infantino en julio de 2026 para crear una empresa comercial encargada de administrar derechos operativos y de transmisión de las principales competiciones internacionales. La propuesta incluía negocios vinculados con el Mundial 2030 y el Mundial de Clubes 2029, pero provocó una fuerte reacción de la UEFA y la Concacaf, que cuestionaron la posibilidad de transferir actividades comerciales del fútbol a una estructura empresarial. Las objeciones derivaron en advertencias sobre eventuales boicots a torneos de selecciones y clubes, hasta que Infantino anunció el 31 de julio que el proyecto quedaba descartado.
La agenda también contempla el análisis del Premio FIFA de la Paz concedido a Donald Trump, una distinción que generó cuestionamientos por la ausencia de criterios públicos claros para su adjudicación. El reconocimiento fue entregado al presidente de Estados Unidos el 5 de diciembre de 2025, durante la ceremonia del sorteo del Mundial 2026, realizada en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington. La decisión reforzó las críticas hacia la relación política entre Infantino y Trump, mientras sectores del fútbol europeo cuestionaban distintos aspectos de la administración de la FIFA. Aunque ambos asuntos figuran en el temario, no se anticiparon resoluciones concretas sobre sus posibles consecuencias institucionales.
La reelección de Infantino y los dirigentes que definirán el futuro
El encuentro tendrá además un trasfondo electoral. Infantino, presidente de la FIFA desde 2016, buscará extender su conducción en los comicios previstos para el 18 de marzo de 2027. Hasta el momento, es el único dirigente que manifestó su intención de competir, mientras sus sectores opositores analizan alternativas para cuestionar su continuidad. El 18 de noviembre aparece como una fecha determinante para la presentación de eventuales candidaturas. La discusión incluye la interpretación de las normas que regulan los mandatos presidenciales, ya que el estatuto establece un máximo de tres períodos, consecutivos o no, para el presidente y los integrantes del Consejo.
El Consejo de la FIFA está integrado por 37 miembros: un presidente, ocho vicepresidentes y 28 representantes elegidos por las federaciones, con mandatos de cuatro años. Entre sus principales autoridades figuran Alejandro Domínguez, Aleksander Ceferin, Victor Montagliani, Patrice Motsepe, Salman Al Khalifa y Lambert Maltock, además de los representantes europeos Sándor Csányi y Debbie Hewitt. Por Sudamérica también participan Claudio Tapia, Ramón Jesurún y María Sol Muñoz, representante de Ecuador y una de las integrantes femeninas del organismo. Esta composición convierte al Consejo en un espacio central para las negociaciones entre confederaciones, la distribución de poder y las decisiones comerciales del fútbol mundial. La reunión de Zúrich permitirá medir el respaldo político que conserva Infantino y la capacidad de la UEFA para impulsar cambios antes de las elecciones de 2027.
