La Fiscalía solicitó 12 años de prisión para Leopoldo Luque durante su alegato final en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, que se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Después de 45 audiencias y más de 100 declaraciones, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren sostuvieron que el fallecimiento estuvo relacionado con una atención médica inadecuada. La presentación se realizó este jueves 8 de octubre, con la presencia de Dalma y Gianinna Maradona, Claudia Villafañe y Verónica Ojeda.
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Qué penas solicitaron y por qué pidieron una absolución
La acusación diferenció las responsabilidades de los profesionales. Para Luque, Nancy Forlini y Agustina Cosachov, mantuvo la imputación por homicidio simple con dolo eventual y pidió 12, 10 y 8 años de prisión, respectivamente, junto con diez años de inhabilitación profesional para cada uno. En cambio, solicitó condenar por homicidio culposo a Carlos Díaz, con una pena de cinco años, y a Mariano Perroni y Ricardo Almirón, con cuatro años para cada uno. Para estos últimos tres acusados, reclamó inhabilitaciones equivalentes al doble de la pena de prisión solicitada.
Respecto del médico clínico Pedro Di Spagna, los fiscales retiraron los cargos y solicitaron su absolución, al considerar que su actuación se ajustó a lo que requería el paciente. Ferrari aclaró que no pediría la detención de los imputados, porque no advertía peligro de fuga y habían concurrido a las audiencias. Las penas expuestas constituyen el pedido de la Fiscalía: la decisión sobre las responsabilidades y las eventuales condenas corresponde al tribunal integrado por Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani.
Los cuestionamientos a la atención y las próximas etapas
Durante la exposición, Ferrari cuestionó las condiciones de la internación domiciliaria y sostuvo que la vivienda carecía de equipamiento e insumos necesarios para atender a un paciente de esa complejidad. También citó las conclusiones de la junta médica, según las cuales la muerte era evitable, la atención resultó inadecuada y Maradona atravesó una agonía prolongada de doce horas. Iribarren, por su parte, repasó los antecedentes de salud del exfutbolista y rechazó que su situación pudiera evaluarse únicamente como la recuperación de una operación por un hematoma subdural.
La Fiscalía también señaló que existían signos de alarma que no recibieron una respuesta médica suficiente y cuestionó el manejo de la documentación clínica. Ferrari atribuyó a Forlini órdenes para registrar controles que, según su acusación, no se realizaron. La exhibición de una fotografía de Maradona fallecido provocó conmoción entre sus familiares, que evitaron mirar la imagen. Tras el alegato fiscal, deberán exponer las querellas y luego las defensas, con un máximo de tres horas por parte, antes de que los jueces resuelvan el caso.
