La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 desató una celebración cargada de emoción dentro del campo de juego. Luego de vencer 2-1 a Inglaterra, los futbolistas se reunieron frente al sector ocupado por los hinchas argentinos para compartir los festejos, en una escena que combinó abrazos, lágrimas, banderas y los tradicionales cánticos que acompañaron el cierre de una noche inolvidable para el equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Te puede interesar
Apenas finalizó el encuentro, Lionel Messi recorrió el campo para abrazar a sus compañeros y también se acercó a consolar a algunos futbolistas ingleses, entre ellos Harry Kane y el arquero Jordan Pickford. Del otro lado, varios jugadores de Inglaterra mostraron su desazón por la eliminación, mientras la delegación argentina comenzaba a reunirse frente a la tribuna donde se concentraban miles de simpatizantes albicelestes.
Malvinas también estuvo presente en el festejo
Uno de los momentos más significativos de la celebración llegó cuando Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez desplegaron una bandera con la inscripción "Las Malvinas son Argentinas", que rápidamente se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la noche. El mensaje apareció mientras el plantel celebraba junto al público y acompañó los festejos posteriores a la clasificación.
La bandera había sido exhibida previamente por un grupo de hinchas en una de las tribunas y luego terminó sobre el césped durante la celebración. También apareció otra enseña con la misma consigna y la silueta de las islas, sumándose a una jornada donde la carga simbólica trascendió lo estrictamente deportivo.
Un festejo compartido con los hinchas
Con el plantel reunido frente a la tribuna argentina, los jugadores participaron del clásico intercambio de canciones con el público. Messi encabezó los festejos mientras todo el equipo saltaba y celebraba una nueva clasificación mundialista.
Entre los cánticos que bajaron desde las tribunas volvió a escucharse el tradicional "un minuto de silencio, para Inglaterra que está muerto", coreado por buena parte de los simpatizantes y acompañado por varios futbolistas durante la celebración. Así, Argentina cerró una noche histórica: eliminó a Inglaterra, avanzó a una nueva final del Mundial y celebró junto a su gente con una imagen que unió el logro deportivo con un fuerte componente simbólico.