River rompió con la AFA y profundizó su enfrentamiento con Claudio Tapia

El club abandonó las reuniones del Comité Ejecutivo, denunció falta de transparencia y reclamó cambios en el fútbol argentino. Los cuestionamientos arbitrales, los cruces públicos y la ausencia de diálogo ampliaron una disputa que comenzó varios años atrás.

 

Lunes, 17 de agosto de 2026 a las 20 32

Por Redacción

Lunes, 17 de agosto de 2026 a las 20:32

La relación entre River y la Asociación del Fútbol Argentino acumuló tensiones durante distintas conducciones. Uno de los antecedentes más recordados ocurrió el 17 de mayo de 2011, cuando Daniel Passarella ingresó al Comité Ejecutivo y le pidió la renuncia a Julio Grondona. Años después, durante la presidencia de Rodolfo D’Onofrio, volvieron a surgir diferencias con la conducción de Claudio Tapia por el modelo institucional, el formato de los campeonatos y la administración del fútbol local. Incluso circularon versiones que ubicaban a D’Onofrio como posible referente de una alternativa dirigencial, aunque esa posibilidad nunca se concretó.

El conflicto continuó bajo la gestión de Jorge Brito. En diciembre de 2023, el entonces presidente cuestionó la cantidad de participantes y planteó la necesidad de regresar a un campeonato de 20 equipos, aunque reconoció que la mayoría de los clubes no acompañaría una reducción. La respuesta llegó por medio de Pablo Toviggino, quien recordó que River había avalado anteriormente ese sistema de competencia y celebró títulos disputados bajo el mismo formato. Ese intercambio expuso una diferencia que luego se profundizó con la llegada de Stefano Di Carlo a la conducción del club.

El comunicado que marcó la ruptura

El 5 de marzo de 2026, River formalizó su distanciamiento mediante un comunicado institucional. La dirigencia denunció que el funcionamiento de la AFA no ofrecía garantías suficientes de transparencia y previsibilidad en la toma de decisiones. También reclamó una competencia profesional con 20 equipos y anunció que dejaría de participar de las reuniones del Comité Ejecutivo hasta que se revisaran los procedimientos cuestionados. La ausencia volvió a quedar expuesta después del Mundial de Estados Unidos, cuando ningún representante del club asistió al primer encuentro de autoridades. Tapia reconoció que no mantenía conversaciones con Di Carlo, aunque destacó el contacto frecuente que sostenía con Juan Román Riquelme, presidente de Boca y vicepresidente primero de la entidad.

La disputa institucional también se trasladó al terreno arbitral. En Núñez consideraron que River recibió fallos adversos durante cinco partidos consecutivos, aunque admitieron que esas decisiones no explicaron por completo la racha de cuatro encuentros sin victorias en el Clausura, seis por competencias nacionales y casi 400 minutos sin convertir goles. Después de la derrota ante Tigre, Nicolás Otamendi cuestionó el arbitraje de Andrés Gariano. Di Carlo respaldó públicamente al capitán y denunció un trato perjudicial hacia el equipo. Días más tarde reforzó su postura en las redes al respaldar una publicación con declaraciones de Martín Palermo, quien criticó el gol anulado a Platense durante su partido frente a Boca.

Cruces públicos y un único canal de diálogo

La AFA respondió de manera indirecta. Tapia difundió imágenes de los reconocimientos que distintos clubes realizaron a la Selección Argentina, pero River quedó afuera de la publicación. La omisión fue interpretada en Núñez como otro gesto dentro del enfrentamiento. La tensión creció durante el triunfo del equipo de Di Carlo frente a Argentinos, cuando más de 80 mil personas insultaron al presidente de la AFA desde las tribunas del Monumental. Ese mismo día, cerca del estadio de Barracas Central, apareció una bandera con una burla dirigida al titular riverplatense durante la presentación del nuevo sistema de iluminación.

El vicepresidente segundo Ignacio Villarroel quedó como el único nexo entre River y la AFA, donde también ocupa una de las seis vicepresidencias. Tapia confirmó que ambos dialogaron durante el Mundial y explicó que Villarroel no asistió a la reunión del Comité Ejecutivo porque se encontraba de viaje. Sin embargo, ese vínculo también registró desacuerdos: en noviembre de 2025, el dirigente de River negó que hubiera existido una votación para reconocer a Rosario Central como campeón de Liga y sostuvo que la propuesta nunca se sometió formalmente a consideración. Con el diálogo reducido al mínimo, River cerró filas alrededor de sus dirigentes, jugadores e hinchas y mantuvo una postura crítica frente a la conducción del fútbol argentino.

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