Thiago Almada resolvió sobre el final la visita de River a Atlético Tucumán. Su gol a los 46 minutos del segundo tiempo aseguró la tercera victoria consecutiva desde el inicio del interinato de Leonardo Ponzio. Después del partido, el mediocampista dijo que se sentía cada día mejor y valoró un triunfo que consideró importante para el equipo.
Te puede interesar
Un gol que confirmó su crecimiento
El volante de 25 años, campeón del mundo en Qatar 2022, ya había convertido para River ante Banfield, en el debut de Ponzio como técnico interino tras la salida de Eduardo Coudet. Aquella vez anotó de penal, después de que la ejecución debiera repetirse por una invasión al área. En Tucumán, en cambio, apareció en el cierre de una jugada colectiva para definir un partido que seguía abierto.
Su influencia no se limitó a esa acción. Ubicado como enganche en el 4-3-1-2 de Ponzio, Almada intervino 133 veces, acertó 89 de 103 pases y completó tres de cinco gambetas. También registró seis remates, de los cuales tres fueron al arco. En defensa aportó siete recuperaciones, una intercepción y ganó nueve de 14 duelos disputados a ras del suelo.
Participación en los goles y nuevas opciones para River
Almada también intervino en la elaboración del 1-0 ante Atlético Tucumán: filtró un pase para Ángel Correa, quien habilitó a Gonzalo Montiel antes del centro que terminó en el gol de Tobías Andrada. Frente a Independiente Rivadavia había participado en otra jugada decisiva: el arquero Nicolás Bolcato le tapó un mano a mano y Tomás Galván aprovechó el rebote para marcar el 2-1.
El futbolista formado en Vélez regresó al país procedente del Atlético de Madrid como la incorporación más costosa de la historia del fútbol argentino, según la presentación de su pase. Su actuación en Tucumán le dio a River una victoria y reforzó su lugar como organizador del ataque: participó en la creación de oportunidades, llegó al área y sostuvo el esfuerzo cuando el equipo no tuvo la pelota.