El golpe que dio el dólar este miércoles con la suba del 3,2 por ciento registrada, sumado a la incertidumbre sobre cómo serán las cifras en los próximos días, derivó en una advertencia de los estacioneros y representantes de la industria petrolera sobre que el aumento previsto para este fin de semana podría llegar hasta el 8 por ciento. Se espera que las subas en las distintas marcas se aplique entre sábado y domingo, aunque si la devaluación continuara hasta este viernes, las compañías podrían frenar el incremento hasta el 1 de mayo para aplicar subas superiores. En este marco, los cambios constantes en el precio internacional del petróleo también acumularán porcentaje a las remarcaciones. En tanto, se espera que YPF sea la primera empresa del sector que aplique el aumento para (según lo que desea el gobierno) las otras firmas no disparen tanto más allá los precios. Con estos números dando vueltas por las calles, la situación político-económica, al mismo tiempo, parece complicada para una Casa Rosada que apuesta sus últimas fichas al acuerdo alcanzado (a duras penas) con empresarios que ya advirtieron que si el dólar sigue subiendo por el ascensor, ellos no van a respetar los congelamientos en los supermercados.