Al igual que Javier Mascherano y Lucas Biglia, Gonzalo Higuaín pateó el tablero: anunció su retiro de la Selección y fortalece un panorama casi inevitable, la renovación. ¿Qué hacemos con lo que pasó? Todo en una nota del Dedo Verde.

El Mundial Rusia 2018 dejó varias heridas abiertas. Pese a jugar con el corazón en la mano y mostrar todo el coraje (sobre todo ante Nigeria y Francia), las malas decisiones de Sampaoli, las internas en el plantel y un desgaste sistemático en varios jugadores de experiencia conspiraron para una eliminación tan temprana como previsible. Ya desde las eliminatorias que se venía jugando con fuego, hasta que nos quemamos. En la previa de la Copa del Mundo un gran sector del periodismo deportivo, incluidos los amantes del diario de lunes, pedía a gritos una nueva camada de jóvenes irreverentes que sacudieran la modorra de un team estático y Messi dependiente. Ese mismo grupo de sabelotodos es el que se encargó de defenestrar a Lo Celso, Lautaro Martinez y Juan Foyth en la derrota ante Venezuela. El partido vs Marruecos, ganado ante el local y con un desarrollo imposible de analizar (tsunami de patadas marroquíes y viento constante), no trajo ni una calificación positiva. ¿Cómo puede ser? ¿Lo podríamos llamar “mente orientada a la crisis”? Volviendo al epicentro de esta nota, Gonzalo Higuaín decidió decir adiós al seleccionado albiceleste. Con un promedio de gol global envidiable (desde que debutó en River tiene 0,49 de eficacia), el oriundo de Finisterre (Francia) es uno de los máximos goleadores del combinado nacional (32 goles, está en el quinto puesto) y participó en 3 mundiales. Lamentablemente (por esas cosas de la opinión pública), entre las fotos de su carrera con la celeste y blanca, en la actualidad la final contra Alemania se lleva la portada. Aquel gol fallado de cara a Neüer apenas empezado el partido se convirtió en una mochila que acumuló toneladas de memes, burlas, que generaron un terrible peso a la hora de enfrentar los otros duelos decisivos vs Chile por la Copa América. Ambos también con derrota. Ahora bien, ¿Se va un jugador más? Si el combinado de Ginóbili, Oberto, Nocioni y compañía se transformó en la "Generación Dorada" del basquet argentino, el "Pipita" forma parte de la "Generación de Plata" de nuestra selección, y debemos marcarlo. Son contadas con los dedos las selecciones que llegaron a disputar 3 finales en un año. El resultadismo no puede ocultar a Higuaín y la final de Brasil atras de una pila de memes. Es lamentable que suceda, más en un deporte donde la "dinámico de lo impensado" es moneda corriente. La "Generación de Plata" de Messi, Mascherano, Higuaín, Aguero y Di María, entre otros, escribieron una página enorme de nuestra selección y merece reconocimiento. Las apiladas de Lío, los heroicos penales de "Chiquito", las locuras del Pocho dentro y fuera de la cancha, los huevos de Masche, la corridas interminables del Fideo, quedarán marcadas a fuego en la memoria de los fanáticos del fútbol. No nos vamos a quedar en los memes, en las burlas, ni escuchando a los que se la pasaron criticando. ¿Hace falta una renovación? Sí, señor. Del periodismo deportivo local. Urgentemente. Está hecha una gata flora. Es resultadista, carente de fundamentos y roza la bipolaridad. Conventillera, amarillista y sobre todo, sensacionalista. Con su mala leche lastimaron y lastiman. Y es claro que le deben una disculpa a los jugadores: ellos son la parte más sana del asunto. A la AFA y a toda su mafia no le tiran ni un chasqui-boom. La sociedad se alimenta de esos medios de comunicación y reproduce casi a la perfección lo que dicen, por eso suena increíble que se defenestre a players como Di María, Agüero, Dybala o Banega. Debería ser una misión, como amantes de la redonda, el no permitir que esta generación pase al olvido. Gracias por tanto Pipa, y perdón por tan poco… https://www.youtube.com/watch?v=A9uNowrvf8U