Este domingo los habitantes de la ciudad de Berlín no solamente fueron a las urnas para elegir al sucesor de Angela Merkel, sino que también debían expresarse acerca de una propuesta de las autoridades para expropiar 200 mil viviendas en medio de una grave crisis habitacional. 

Se trata de miles de propiedades que pertenecen a empresas privadas y que las tienen a disposición para alquiler. Muchas ciudades alrededor del mundo se ven afectadas por el mismo problema de crisis habitacional, por lo que dicha consulta popular generó cierta expectativa. 

Con 3.380 de 3.763 mesas escrutadas, la postura a favor de la expropiación se impuso con el 56,5% de los votos al “no”, el cual obtuvo un 38,8%. Además los votantes que se inclinaron favorablemente lograron superar el piso mínimo de 611.900 votos requerido para la validación del plebiscito, al obtener por el momento un total de 717.363 sufragios. 

Vista de la icónica Alexanderplatz.
Vista de la icónica Alexanderplatz.

Si bien el plesbicito no es vinculante deja un clarísimo antecedente de apoyo masivo en favor de una posible iniciativa gubernamental, que implicaría la compra de las viviendas expropiadas por parte del Estado, con el fin de reducir la especulación inmobiliaria y ofrecer espacios habitacionales a precios más accesibles. 

Según información oficial, el 80% de los que viven en Berlín alquila, y se calcula que entre 2017 y 2030 la ciudad necesitará al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.