Preocupados al ver hasta qué punto la divisa estadounidense se convirtió en una arma de guerra susceptible de destruir sus economías, países que no se alinearon a las sanciones de Estados Unidos contra Rusia están intentando encontrar una alternativa.

La rupia como alternativa para importar crudo ruso

El ministro de Asuntos Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, había evocado la posibilidad de estudiar un mecanismo de intercambio rupia-petróleo para importar el carburante ruso. Esto, sin embargo, fue desmentido este lunes por el ministro de Energía ante el Parlamento. No obstante, a pesar de ser desmentido, la idea comenzó a calar. 

Por otra parte, el ministro de Petróleo de Irán propuso a Nueva Delhi el suministro en rupias o riales, la moneda iraní. China ya paga una parte de sus importaciones rusas en yuanes o en rublos, y todavía tiene margen para aumentar esa parte de los pagos. 

Hay prácticas aún más sorprendentes. Arabia Saudita, gran aliado de Estados Unidos en la región del Golfo, dejó en claro que podría a partir de los próximos días cotizar su petróleo en yuanes. Ya hace seis años que los sauditas y los chinos tratan este tema.

En el contexto de las sanciones a Rusia, dichas conversaciones se intensificaron. Y es que, comercialmente, tiene sentido. 

El caso de China

China compra tres veces más petróleo a Arabia Saudita que a Estados Unidos. El gigante asiático absorbe el 20% de las exportaciones del reino. Pero Riad también tiene una relación privilegiada con Washington y una moneda que preservar: el rial está adosado al dólar y la cuarta parte de las reservas del Banco Central está constituido de bonos del tesoro, es decir, de deuda estadounidense.

¿Podría el yuan suplantar al dólar?

Esa es la idea de Pekín. Para conseguirlo, China tiene todo el peso de su economía y los intercambios comerciales con el resto del mundo. Pero hasta que el Yuan no pueda convertirse libremente, no podrá asumir el rol de la moneda estadounidense. 

Sin embargo, la moneda china tiene influencia creciente. Especialmente con los proyectos que financia en el marco de la Ruta de la Seda. Actualmente, una quincena de países africanos tiene yuanes en sus reservas. 

¿El dólar pierde peso?

De acuerdo con un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), la erosión del dólar comenzó hace 20 años. La parte en dólares en las reservas de cambios pasó del 70% al 60%. Esa disminución no benefició mucho al yuan, que constituye solo una cuarta parte de las divisas alternativas. 

El resto está constituido de monedas consideras más seguras como el dólar canadiense, la corona sueca o el won surcoreano. 

El rublo se recupera

Aunque el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegó a decir que el rublo –moneda rusa– se había reducido a “escombros” tras la operación militar de Rusia en Ucrania, sorpresivamente –o no- esa moneda recuperó el terreno perdido y ya se ubica en niveles cercanos a los de antes de la guerra.

Y es que después de cotizarse incluso a 150 rublos por dólar como sucedió el 7 de marzo pasado, para la jornada de ayer esa moneda ya estaba en unos 79 rublos por dólar, e incluso el miércoles se dio una equivalencia de 76 rublos por cada divisa estadounidense, al igual que antes de la invasión.

Según reseña el medio económico Bloomberg, “los estrictos controles de capital, incluida la prohibición de que los extranjeros vendan activos rusos, así como las ventas obligatorias de divisas por parte de los exportadores, han ayudado al rublo a recuperar terreno”.

De esta forma, los rusos han encontrado fórmulas para hacerle el quite a las fuertes sanciones económicas anunciadas desde hace ya semanas tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea.

De hecho, días atrás el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, dijo que Occidente ha impuesto más de 6.000 sanciones contra el país este año, debido a la invasión, lo que significa un número sin precedentes.

“La presión externa sobre nuestro país no aflojó ni un día, incluso durante la pandemia (del coronavirus). Pero las sanciones adicionales impuestas este año realmente no tienen precedentes”, señaló el jefe del Gobierno ruso en la Duma, o Cámara Baja, donde presentó el informe anual del Ejecutivo.

Mishustin insistió en que el número de restricciones impuestas a Rusia supera el de cualquier otro país con “más de 6.000” sanciones individuales y sectoriales.

“Nuestros antiguos socios estaban prácticamente compitiendo unos con los otros para ver quién imponía las sanciones más rápido. Se anunciaron sanciones casi todos los días. El objetivo ha sido sembrar pánico y asestar un golpe a cada persona” en Rusia, sostuvo.