El Tribunal Superior español dictaminó que lo que hicieron estos cinco hombres no fue un abuso sexual sino que fue una violación. Este cambio de sentencia es histórico y destroza el paradigma machista judicial. 

El Tribunal Supremo de España dictaminó este viernes que el caso de "La Manada" no fue un abuso sexual sino una violación en grupo. Así, la pena para los cinco amigos, se eleva de 9 a 15 años de prisión, con prisión efectiva. 

El delito sucedió en Pamplona (Navarra, España), en la madrugada del 7 de julio de 2016, durante las fiestas de San Fermín. Un grupo de cinco hombres agredió sexualmente a una joven de dieciocho años en un portal en el centro de la capital navarra. Al día siguiente de ser agredida ella los denunció por haber sufrido una violación grupal.

Ganó polémica cuando se difundieron, además de la noticia, grabaciones en vídeo de los hechos y conversaciones entre los cinco autores del delito. Cuando los cinco hombres fueron fueron detenidos y juzgados, todo se puso peor. La sentencia del juicio en primera instancia se dio a conocer el 26 de abril de 2018 y fue una condena por abusos sexuales continuados, en donde se cuestionó reiteradas veces la actitud de la víctima ya que nunca dijo que no, pero tampoco dijo que sí. Desde ese momento y hasta hoy, la frase "Sólo sí es sí", se instaló en el debate y en la sociedad española. Reemplazando así al "No es no", que en nuestro país resuena como mantra. 

Las imágenes, en concreto siete fragmentos de vídeo con una duración de 96 segundos, realizados por dos de los acusados con sus celulares, fueron estudiadas por policías en un informe de 200 páginas en el que se manifiesta que la chica mantenía una actitud "pasiva y neutra" y que su actitud no era "participativa" y que hubo "humillación y vejación" hacia ella.

Que el fallo no haya sido violación en ese momento generó el repudió de todo el movimiento feminista tanto en España como en distintas partes del mundo. Luego de dicha sentencia, el movimiento de mujeres salió a la calle a reclamar y colmó la Puerta del Sol en Madrid y en distintos puntos claves del país español.

José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza y Antonio Manuel Guerrero fueron detenidos este viernes en Sevilla, su ciudad de residencia, sin oponer resistencia.

Los hombres se encontraban en libertad provisional desde hacía un año y este mismo viernes se habían presentado en la sede de los tribunales de Sevilla para firmar el control semanal que seguían desde que habían salido de la cárcel.

Así se corrigó el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), que en 2018 había condenado a los varones a 9 años de cárcel por abuso sexual y no por violación.

El fallo del TSJN fue apelado por la defensa de la mujer y por la fiscal del caso, Isabel Rodríguez, quien pidió que la pena se duplicara a 18 años al entender que no hubo abuso sexual sino claramente una violación.

"En la agresión, la voluntad del autor se impone por la fuerza, ya sea con violencia o intimidatoria", explicó la representante del Ministerio Público, quien además advirtió que "no se puede pedir a la víctima una actitud peligrosamente heroica" como había señalado el abogado de los hombres al hacer notar que la joven no se defendió.

"Quedó doblegada por el miedo", agregó la fiscal para referirse a la víctima, y así lo entendió también el Tribunal Supremo español al tener en cuenta que la víctima se vio superada por cinco hombres que la sometieron al menos 10 veces.

Pero el defensor de "La Manada" afirmó hasta este viernes que los hombres son "absolutamente inocentes" y que "no se han enfrentado a un juicio justo" porque "la sociedad ya dictó sentencia".

El fallo del Supremo, que sube a 15 años la pena de cárcel y suma 8 de libertad vigilada, se basa en que "la calificación jurídica de los hechos fue incorrecta, puesto que no hubo abuso sexual, sino violación", ya que "el relato fáctico describe un auténtico escenario intimidatorio, en el que la víctima en ningún momento consiente los actos sexuales".

Uno de los acusados sumó otra condena de 2 años de cárcel por robo con intimidación del celular de la víctima.