El fútbol de La Plata despidió a Miguel Ignomiriello, uno de los grandes formadores de juveniles de la historia de Estudiantes, con una ceremonia cargada de símbolos y recuerdos. Antes de llegar al cementerio Parque Iraola, el cortejo fúnebre realizó una parada especialmente significativa: pasó por UNO, la casa del Pincha.
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El féretro llegó acompañado por dos camisetas que sintetizaron buena parte de su trayectoria. Una fue la de Estudiantes, con la inscripción “La Tercera que Mata”, en homenaje al histórico equipo juvenil que construyó. La otra pertenecía a Rosario Central, otro de los clubes en los que dejó una profunda huella como formador.
Ignomiriello murió el viernes a los 99 años y durante dos jornadas familiares, amigos, futbolistas, entrenadores y dirigentes se acercaron a despedirlo.
El mundo de Estudiantes despidió a Don Miguel
Entre quienes participaron del último adiós estuvieron Humberto Zucarelli, Gabriel “Bambi” Flores, Roberto Cicora y el Profe Cancela, protagonistas de distintas etapas de aquella generación de juveniles que quedó inmortalizada como “La Tercera que Mata”.
También estuvieron Carlos Pachamé y Alberto Poletti, quienes habían acompañado a la familia durante los últimos días de Ignomiriello.
Los hinchas tuvieron una presencia importante durante el velatorio. Muchos llegaron con indumentaria albirroja y uno de ellos colocó sobre el féretro, a la altura del corazón, un escudo de Estudiantes acompañado por la Copa del Mundo, como reconocimiento a su aporte en la formación de futbolistas que posteriormente protagonizaron la etapa más gloriosa del club.
Estudiantes también envió una corona de flores y el plantel profesional realizó un minuto de silencio y utilizó brazaletes negros antes de su partido frente a Deportivo Riestra.
Un legado que trascendió al Pincha
La despedida mostró también hasta dónde llegó la influencia de Ignomiriello dentro del fútbol argentino. Rosario Central estuvo representado por personas vinculadas a la institución y desde esa ciudad viajó José Pascuttini, uno de los jugadores que se formaron bajo sus órdenes.
También hubo representantes de Douglas Haig, donde desarrolló parte de su carrera, y de Gimnasia, institución en la que trabajó a fines de la década del '50 y participó del proceso que desembocaría en el recordado equipo de 1962.
Su paso por Banfield también estuvo presente en la despedida, con una corona enviada por el club y la participación de dirigentes vinculados a la institución.
Desde Brasil, el expresidente de Estudiantes Enrique Lombardi hizo llegar sus condolencias y reflotó una propuesta para que Ignomiriello tenga una estatua en el Paseo de los Profesores de UNO, donde ya son homenajeados Osvaldo Zubeldía y Alejandro Sabella.
Después de la última parada frente al estadio de Estudiantes, el cortejo continuó hacia Parque Iraola, donde familiares, amigos y representantes del fútbol despidieron definitivamente a Don Miguel.
