Dylan Van der Hock es un joven atleta con un gran futuro en Argentina. En la actualidad, viene de obtener dos primeros puestos y dos récord en el Campeonato Nacional U18, en la provincia de Córdoba.

Pero más allá de sus buenos resultados y del talento, hay una historia de esfuerzo y dedicación que le permitieron viajar y competir con el más alto nivel de su categoría, buscando hacer realidad su sueño.

Más allá de recibir el apoyo de la Federación de Atletismo de Entre Ríos, Dylan vendió frutos secos para las comidas en La Docta. "La Federación cubría los gastos del viaje y alojamiento. Tenía algo de dinero y con eso, invertí en frutos secos y no me molestó salir a vender en la pista de atletismo", contó a Más Aire.

"No le quería pedir plata al intendente o a la Secretaría de Deportes. Recibo apoyo y soy muy agradecido, pero no creí que fuera necesario, porque siempre me ayudan y me tratan de la mejor manera...vendí frutos secos con perfil muy bajo. Gané lo justo para las comidas, no tenía ni 100 pesos más. Pero le quiero agradecer a todos por el apoyo que me dieron", relató.

Dylan tiene una beca que se le da una vez al año por parte de la Provincia de Entre Ríos en base a sus resultados. Esta vez, en el Nacional la rompió: a la hora de competir, el joven atleta se quedó con los triunfos en las pruebas de 1500 y 3000 metros llanos. Con un tiempo de 3 minutos 59 segundos y 82 centésimas, se impuso con la mejor marca del certamen.

Mientras tanto, en la segunda prueba, el concordiense tuvo un crono de 8 minutos 36 segundos y 47 centésimas, quedándose también con el mejor tiempo.

A poco de cerrar el año, Dylan es entrenado por Enrique Da Costa Leites.

¿Su sueño? Lograr bajar el récord sudamericano en los 3000 metros. La marca que deberá lograr bajar es de 8 minutos y 23 segundos.