Muchas veces, cuando se sufre una lesión, es necesario recurrir a un traumatólogo y, luego, a un tratamiento kinesiológico. Y una vez terminado eso, las personas suelen volver rápidamente a hacer sus entrenamientos habituales.

Pero lo que muchos no saben es que eso es un error, porque aunque el cuerpo esté recuperado de la molestia sufrida, todavía se encuentra resentido, es decir que no está al 100%. Es en ese momento cuando debería aparecer siempre la figura del readaptador deportivo, que es un profesional con estudios de fisioterapia.                                                                                          

Este especialista es alguien que tiene conocimientos profundos de biomecánica, fisiología y anatomía. Sabe cómo funciona el cuerpo en todos sus ámbitos y, con esa base, puede ayudar a una persona a mejorar su salud y, después de una lesión, prescribir el ejercicio físico que sirva como tratamiento para recuperarse al cien por ciento.

Recién luego de eso se estará listo verdaderamente para volver de manera normal a la rutina, sin riesgo de hacerse daño en la misma zona y también fortaleciendo las más resentidas.                              

Es importante señalar que si bien en Argentina los deportistas amateurs no recurren mucho a esta figura, en otros países sí lo hacen de manera habitual. En EE.UU. o en Francia, por ejemplo, se le da mucha importancia. Y el readaptador deportivo forma parte, junto con el médico, de un único equipo.