Muchas veces escuchó que no lo lograría, pero así y todo, jamás bajó los brazos. Cristian Hasty es un joven que antes de cumplir sus 30 años llegó a pesar 210 kilos. Pero un día dijo basta y se propuso perder peso con la ayuda de una cirugía gástrica y el running. Ahora tiene 31 años, pesa sólo 95 kilos y tiene como desafío correr un maratón el próximo año.

Para él siempre fue difícil mantenerse en un peso saludable. “Fui un niño activo, practicando muchos deportes escolares. Pero cuando llegué a la universidad empecé a dejar de hacerlo. Y luego salía mucho con amigos y siempre me alimentaba mal. Cada vez pesaba más, y probé varias dietas para adelgazar pero nunca podía seguirlas durante mucho tiempo”, cuenta.

Y agrega que fue determinante el conocer a su esposa: “Hace cuatro años llegó Kacy a mi vida, y ella me propuso hacer algo. En agosto de 2017 comencé con la cirugía gástrica. Así perdí 18 kilos rápidamente. Pero todavía tenía mucho por hacer. Seguí con la dieta y bajé otros 13 kilos, y en ese momento, pesando 172 kilos, recién pude empezar a hacer ejercicio sin sentir muchos dolores ni molestias”.

De a poco empezó a ver su progreso y a entusiasmarse. “Empecé a plantearme metas. Comencé a levantarme a las cuatro de la mañana para entrenarme en mi casa y salir a correr con mis perros alrededor de cinco kilómetros. Y si el día estaba muy caluroso, algo habitual en Florida, en lugar de salir a correr hacía bicicleta”, explica.

Además, Cristian caminaba al menos 30 minutos dos veces por semana cuando iba al gimnasio. Y al menos una vez cada dos semanas hacía un largo recorrido de entre 14 y 20 kilómetros. Ahora, feliz con su nuevo estado físico, sólo piensa en solucionar un tema estético: “Como perdí mucho peso tengo exceso de piel, por lo que me gustaría someterme a una cirugía para solucionarlo. Creo que eso me ayudaría mucho para mi salud psicológica y también para correr mucho más cómodo”.

Como parte de su progreso físico, Hasty ya corrió dos carreras de 21k y muchas otras de menor distancia. Y para comienzos del próximo año quiere participar de un maratón. “Para ese entonces espero estar pesando 90 kilos, cinco menos de los que tengo ahora. Y luego veré si es seguro seguir perdiendo peso. Mis metas cambian constantemente, pero siempre se centran en una cosa: superarme a mí mismo”, dice.