Lo que más se temía, finalmente sucedió. La organización de la Maratón de Tokio tomó la determinación de cancelar el maratón para los corredores aficionados, amateurs o populares, y sólo le permitirá largar a los corredores de elite.

La competencia, que se realizará el 1 de marzo, es la mayor de todo el continente. De hecho, más de 39 mil personas se vieron afectadas por la decisión, y mucha gente ya tenía el pasaje comprado o estaba en el tramo final de la preparación.

Con este panorama, se estima que los corredores que estarán en la línea de largada serán 206, teniendo en cuenta la participación de los corredores de élite y los atletas en silla de ruedas.

La competencia, que servirá como evaluativo y clasificatoria para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, es parte de una serie de competencias canceladas en la región. Primero fue el Gran Prix de Fórmula 1 en China, en automovilismo, y luego las fechas del calendario mundial de rugby en su modalidad seven, en las ciudades de Hong Kong y Singapur.

"Los preparativos para adoptar medidas contra la propagación de contagiados estaban en marcha para el maratón de Tokio, pero sería difícil realizar este torneo, en el que participan tantos corredores aficionados, mientras se ha confirmado la infección de múltiples personas en Tokio", sostuvieron los organizadores mediante un comunicado.

Además, se dejó en claro que no reembolsarán la tarifa de inscripción de los corredores aficionados.

Según las normas de inscripción del maratón de Tokio, la tarifa sólo es reembolsable si se cancela por nieve, inundación, daños estructurales causados por vientos, rayos, tornados o incendios en curso, o por orden de las autoridades ante un terremoto o una alerta terrorista.

"La cancelación por motivos no mencionados anteriormente y de los que no se puede responsabilizar a la organización no será reembolsable", aclara el reglamento publicado en su página web.