Sin lugar a dudas, los amantes del trekking deben visitar al menos una vez El Chaltén, el sitio elegido por sus senderos, paisajes naturales e infinidad de recorridos inolvidables.

¿Cuáles son los lugares que se deben visitar?

Laguna de los Tres: con un sendero de 10 kilómetros, se llegará a la laguna, que ofrece una vista imperdible del monte Fitz Roy. La fusión entre la laguna, el monte y el Glaciar de  los Tres forman un paraíso para la vista.

IMPORTANTE: entre abril y octubre, el tramo final del recorrido se podrá volver técnico y completo dependiendo de la acumulación de nieve en el sendero.

Laguna Capri: comprende una caminata que brinda imponentes vistas. En dos horas, los senderistas llegarán a un mirador de una laguna de aguas azules, rodeada de bosque nativo.

Mirador Margatira: con una caminata sencilla entre bosques, al llegar al mirador se puede disfrutar de una una vista panorámica de los macizos del Torre y del Fitz Roy.

Laguna Torre: es uno de los sitios preferidos de todo aquel que ama el trekking. Si vas a El Chaltén, tenes que hacer el recorrido, aunque requiere un esfuerzo mayor. El caminante llegará a dicho sitió tras recorrer un sendero por varias horas, pero la vista es imperdible.

Luego de un pequeño trayecto, se accede a un primer mirador ubicado en una garganta del río Fitz Roy, que ofrece una vista panorámica de los cerros Solo, cordón Adela, cerro Torre y el Monte Fitz Roy. También se puede disfrutar de la caída del agua de la cascada Margarita.

Muchos deciden pernoctar en el Campamento DeAgostini. Para los que quieren ir y volver en el día, deben tener en cuenta que hay que salir antes de las 8 AM para poder volver sin problemas y con luz de día.

Glaciar Viedma: su vista es increíble, siendo uno de los sitios más bellos del lugar. Se puede recorrer mediante una excursión náutica, o con grampones. Sus colores pasan del blanco pleno al azul.

Chorrillo Del Salto: es un lugar al que se llega de manera sencilla y la caminata no dura demasiado. Se inicia por un bosque, hasta llegar a un camino llano, desembocando en una cascada de 20 metros de altura. En los días fríos, el agua comienza a congelarse, cubriéndose de hielo.

Los cóndores: es un mirador en el que se puede contemplar la vista panorámica del pueblo, los cerros y, como su nombre lo indica, el vuelo de cóndores.