Dentro de un plan de entrenamiento, hacer pasadas cortas nos permitirá ganar en velocidad y encarar nuestras próximas carreras de una mejor manera.

Entrenar las pasadas cortas forman parte de un grupo de trabajos y la sola realización de ellas no traerá beneficios. Se debe comprender que hay que entrenar diferentes aspectos para alcanzar una mejoría.

Hacer muchas pasadas cortas permiten mejorar nuestro VO2 máximo, es decir, la cantidad máxima de oxígeno que nuestros músculos pueden llegar a absorber.

Con este enfoque, se trabaja en mejorar el lado anaeróbico mediante mucha carga de series cortas.

Así, se logra un entrenamiento muy práctico y válido para trabajar el fondo y la velocidad al mismo tiempo, sería hacer series de 400 metros rápido (no al máximo) recuperando otros tramo similar a ritmo suave, sin parar y así enlazar con la siguiente serie.