Jorge Alberto Villarreal fue uno de los 10 mil corredores que participaron de la Maratón Internacional de Mar del Plata. Ciudadano de La Feliz, el psicopedagogo cruzó la meta de los 10k después de 1 hora y 20 minutos, según las estadísticas oficiales.

Pero su historia va más allá de correr 10 mil metros. El hundimiento del Submarino ARA San Juan se llevó a su hijo Fernando y desde ese día, nada fue igual.

Jorge jamás había corrido tanto, pero su meta fue "llegar cómo sea" para "no olvidar"a los tripulantes.

 “Decidí correr y me preparé. Es la oportunidad para hacerle un homenaje a él. Voy a tratar de llegar. No me ineresa como: quiero llegar para rendirle el honor”, le comentó al diario local La Capital en la previa.

Y así lo hizo. Se paró el domingo en la meta de largada. Se emocionó cuando se desplegó la bandera gigante y la piel se le erizó al escuchar las estrofas del himno nacional argentino.

Luego, fue uno de los miles de corredores, recibió el aliento de la gente que al verlo pasar con una remera que recordaba al submarino le gritaba, pero nadie imaginaba la historia que llevaba consigo.

Más allá del recuerdo, Villarreal, su esposa y las 43 familias restantes mantienen el pedido de “verdad y justicia”.

“Lo más importante es que hayan sido reconocidos. Quiero que se reconozca el valor de ellos. Con este homenaje nos sentimos un poco más tranquilos”, sostuvo respecto al reconocimiento efectuado por la Armada Argentina a los tripulantes desaparecidos.

Lo cierto es que no importa en que puesto clasificó, ni sus marcas, o a cuánto corrió el kilómetro. A dos años de la tragedia, lo importante fue el gesto y la ilusión de que algún día se sepa qué sucedió, y que la paz y tranquilidad llegue a todos.

Foto gentileza: Fotorun.