Muchos son los interrogantes que rodean las zapatillas Vaporfly de Nike, que en la actualidad están bajo la lupa de una comisión independiente de la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics).

Pero...¿qué sucederá? ¿serán prohibidas o su uso en competencias oficiales será legalmente aprobado?

Eliud Kipchoge, tras bajar las dos horas en la distancia de maratón en Viena, dejó en claro: "El que bajó las dos horas en los 42 kilómetros fui yo, no las zapatillas", pero aún así, la polémica sigue.

Sin lugar a dudas, es el calzado que ha revolucionado el mundo del deporte en la actualidad, como hace un tiempo lo fue la tecnología Boost de Adidas.

Hoy, los principales corredores del mundo del maratón las prefieren y los resultados están a la vista.

Periodistas del Reino Unido ya empiezan a dar su veredicto e indican que el calzado será prohibido. ¿Será así? Lo cierto es que en notas realizadas en algunos medios como Daily Mail y Telegraph ya se manejan teorías sobre las condiciones con las que se permitirán correr y hablan de que es muy posible que no se autoricen.

Las Vaporfly están bajo la lupa debido a su espuma foam y por la placa de fibra de carbono que tiene en su interior. También es cuestionado el drop del calzado.

De acuerdo a diferentes estudios, esta tecnología logra reducir el tiempo en maratón entre 4 y 5% por corredor.

De acuerdo a las normas de la IAAF, se indica que “las zapatillas no deben estar construidas de modo que proporcionen a un atleta una ayuda o una ventaja injusta. Cualquier tipo de calzado debe estar razonablemente al alcance de todos en vista del espíritu de universalidad”.

Hoy cualquier tipo de conjetura está fuera de lugar y se debe esperar a que la entidad internacional brinde su veredicto.

Será interesante conocerlo antes del Maratón de Londres, cuando tanto Kipchoge como Bekele busquen alcanzar la mejor marca en la historia de dicha distancia.