La frittata es un plato típico de la cocina italiana que se parece mucho a la tortilla francesa, pero que lleva otros ingredientes como verduras y jamón. Además, es más cremosa y gruesa. Y sobre todo -algo que muchos desconocen- es de gran ayuda para lograr aumentar la musculatura. La razón es que la base de su receta son los huevos, uno de los alimentos que más proteínas tienen. Por eso, para que todos puedan empezar a aprovecharla, daremos la receta de cómo prepararla.                                                                    

Lo primero es batir ocho huevos y añadirles queso mozzarella, sal y pimienta. Si se quiere que quede un poco más cremoso se le puede agregar leche. Por otro lado, freír en una sartén la cebolla, el ajo y los champiñones. Después se le suma la espinaca y, cuando esté cocida, se lo mezcla con los huevos. Por último se le agrega un poco de ricota y se la hornea a una temperatura de 190° durante 12 minutos.                                                                 

Además de ser muy rica, una de las principales ventajas de la frittata es que una vez cocida aguanta hasta tres días, y se la puede comer caliente o frío. Y si bien sirve casi para cualquier comida del día, lo mejor es incluirla en el desayuno, ya que de esa forma las proteínas que aporta el huevo durarán más tiempo.