Desde antes de la ida, desde el momento mismo que se supieron las fechas, desde la Casa Rosada intentan que la fecha de la Revancha se modfique y, también desde ese momento, desde CONMEBOL se niegan. 

Claro, la revancha de la serie de Semis de la Copa Libertadores 2019 entre Boca y River está fijada para el martes 22 de octubre, a cinco días de las Elecciones Nacionales, fijadas para el próximo 27 del mismo mes. Es decir, Boca y River dirimirán quién consigue el pasaje a la final apenas 5 días antes que Argentina elija a su nuevo presidente. 

Si bien en Asunción no desconocen el tenso clima social que imperará en el país por esas horas, al que se le adiciona el antecedente fresco del 24 de noviembre de 2018, cuando el partido no se pudo jugar y que, en esta oportunidad, el club local viene perdiendo la serie 2-0, no van a dar el brazo a torcer.

El principal argumento es que no están sólo River y Boca en esta oportunidad. Hay otros dos actores, Gremio y Flamengo, que sí definirán su llave el martes 23 de octubre en el Estadio Maracaná. CONMEBOL no quiere diferencias entre sus dos primeros finalistas únicos: Si se modifica la fecha sería una ventaja deportiva para el finalista de la otra fase y Conmebol aprobó este calendario para que no existan estas diferencias.

Es más, defienden que el actual calendario fue aprobado en octubre de 2018, lo cual no da lugar al pataleo a ninguno de los clubes participantes de la Copa. Además, está la otra variante: el negocio. La semifinal está vendida a más de 100 países y que sería informal e irresponsable cambiar la fecha.

Del lado del Estado argentino una fuente del Gobierno le reconoce a "Doble Amarilla": "Siempre creímos que era una locura jugar en la semana de las elecciones. Lo dijimos antes del resultado del martes". Sin embargo, locura o no, la semi no se toca. Martes 22 de octubre, 21.30 horas, en La Bombonera. 

Fuente: doble amarilla.