"Es muy lindo el cariño pero también es lindo ganar. Gracias por los reconocimientos pero vamos a ver si sumamos puntos...". Maradona ya lleva un mes en Gimnasia y la felicidad de volver a dirigir en el fútbol argentino no era completa. El amor que recibe de hinchas y protagonistas de los clubes que le toca enfrentar con el Lobo no colmaban al Diez, que ya había perdido la paciencia para esperar buenos resultados, y lo había dejado en claro con su declaración previa al encuentro contra Godoy Cruz. Y al fin se sacó la mufa y la sonrisa fue completa, de principio a fin, del abrazo mendocino en el arranque al desahogo tripero del final.

Un triunfo para llorar, merecido y sufrido, por la aparición sorpresiva de Nicolás Contín, por los tiro libres memorables del paraguayo Ayala. Porque el otro 10, Matías García, hizo arrodillar a Mehring como alguna vez quedaron pagando Fillol o Shilton, en una jugada que será de todos los tiempos porque coronó la primera victoria de Diego como entrenador de los platenses. Y, así, cortó una racha de siete derrotas consecutiva y logró el primer triunfo del Lobo en la Superliga.

Se dejó en el camino a tanta angustia y ansiedad y que el país sea un puño apretado gritando por Gimnasia, por Maradona, por este Gimnasia 4 - Godoy Cruz 2.