Hoy, 27 de octubre de 2020, hace una década que falta uno de los mejores valores que tuvo el movimiento, la restitución histórica del movimiento de masas, el nuevo peronismo. Que continuó con Cristina y que aún hoy lo seguimos protegiendo en conjunto con el compañero Alberto Ángel Fernández.

No sólo dolor puedo sentir en este escrito, que sale de mis más profundos sentimientos, sino también amor, calidez y ternura (y no quiero explayarme más, por que serían infinitos adjetivos). Es esto lo que generó Néstor Carlos Kirchner en mí, un joven de 29 años que siente que puede comerse el mundo. Pero no a mí solo, sino al conjunto, a la unidad que al pueblo peronista nos caracteriza.

No sé si será el fervor del 17 de octubre pasado, debido a que el virus que nos acecha nos sacó lo más valioso y la fuente de transmisión de amor más fuerte que sentimos los Peronistas, los abrazos. Son aquellos abrazos eternos los que me generan en esta fecha las ganas de poder abrazar a mi conducción, a la jefa natural del movimiento, a aquella que supo conquistar no sólo el corazón de un gran hombre, sino el de miles de personas.

En este sentido me pregunto, ¿es Cristina la fuerza de este sentimiento?, ¿es acaso el amor de una dirigente política lo que genera este sentido de pertenencia? O, simplemente, es lo que lograron formar dos compañeros en base a sus convicciones y las necesidades de un pueblo devastado por las crisis económicas y los Estados Cívico-Terroristas, como lo fue la sangrienta dictadura Cívico-militar que sufrimos entre el 76´y el 82´.

Creo que son demasiados sentimientos encontrados en un día como hoy. Hace tan sólo un año lográbamos obtener la victoria como conjunto político y volvíamos a nuestro lugar nato, la conducción de este país. Yo ya no soy un creyente de las cosas espirituales; hay muy pocas excepciones que mi vida me marcó para creer, la primera es mi vieja, que siento que siempre está cerca. Por otro lado, la otra persona que siento cuando marcho junto a mis compañeros, junto a mi compañera, cuando piso la plaza de mayo, cuando camino frente al congreso, es a vos Flaco querido.

Soy un estudiante de abogacía, con 29 años. Sé que no es muy tarde, sé que no me falta mucho, pero si hoy siento la convicción de querer recibirme es para poder ayudar a mi país; porque fuiste vos el que me dijo que tenía que ser un transgresor, que todos los compañeros desde su humilde lugar responden a un mandato social. Y ese es uno de los tantos legados que NESTOR CARLOS KIRCHNER marcó en mi vida.

Hasta la victoria siempre compañero-