El intendente de Concordia, el radical Francisco “Gringo” Azcué, quedó envuelto en una fuerte polémica por la licitación del servicio de recolección de residuos, luego de que una de las empresas participantes denunciara presuntas irregularidades y cuestionara que el proceso hubiera sido direccionado, según informó LPO.
La empresa adjudicataria es la cordobesa VITSA Soluciones Ambientales S.A., que no presentó la mejor oferta económica y, sin embargo, se quedó con el contrato para recolectar los residuos de la ciudad entrerriana. El acuerdo repartirá unos $12.000 millones en cuatro años, con posibilidad de ser prorrogado por otros cuatro.
La firma que impugnó la adjudicación es ASHIRA S.A., que opera en la ciudad y había participado de la licitación. En su presentación, le pidió formalmente a Azcué que anulara la adjudicación a VITSA y que todo el proceso de evaluación volviera a realizarse desde cero, bajo criterios transparentes.
El principal cuestionamiento de ASHIRA apunta a que la Municipalidad eligió a VITSA sin explicar con claridad los motivos de la decisión ni exhibir de manera transparente los puntajes obtenidos por cada empresa.
Según detalló la compañía en su presentación, su propuesta económica era superior en más de $1.000 millones al total ofertado por la empresa adjudicataria. Pero, además, existía otra oferta todavía más baja.
ASHIRA cotizó $289 millones mensuales frente a los $268 millones ofrecidos por VITSA. A esto se suma que Bodegas y Viñedos Santa Elena S.R.L. había presentado una propuesta económica aún menor. Por eso, la empresa exigió conocer cuáles fueron los fundamentos numéricos que permitieron que VITSA terminara quedándose con la licitación.
El beneficio que cuestiona la empresa
Otro de los puntos denunciados es la decisión del municipio de sumar puntos a VITSA por una promesa de limpiar microbasurales que, según ASHIRA, no estaba contemplada en las reglas originales del concurso.
La empresa sostiene que de esa manera se incorporó un beneficio económico y técnico por fuera de las condiciones establecidas inicialmente, sin determinar cuánto representaba realmente esa prestación ni cómo debía impactar sobre las demás ofertas.
Para ASHIRA, esa decisión habría alterado las condiciones de competencia entre los participantes.
A esto se suma otro reclamo: la empresa asegura que el municipio no le entregó en tiempo y forma la documentación y las planillas necesarias para conocer los fundamentos de la evaluación y ejercer su derecho de defensa antes de que venciera el plazo legal.
Ante la falta de respuestas de la Municipalidad, ASHIRA presentó una medida cautelar para intentar frenar los efectos de la adjudicación y revisar toda la documentación vinculada con el proceso, incluyendo la orden de compra y el contrato.
El capítulo gremial
La polémica alrededor de la licitación también tiene un capítulo gremial. Según fuentes que conocen el proceso consultadas por LPO, el municipio habría realizado gestiones con la empresa ganadora para que interviniera ante el gremio de Camioneros con el objetivo de bajar a ASHIRA de la competencia.
Siempre de acuerdo con esas fuentes, la maniobra no habría prosperado porque desde el gremio rechazaron el pedido.
El contrato para la recolección de residuos quedó así bajo cuestionamiento, mientras ASHIRA busca que se revise la adjudicación y la gestión de Azcué enfrenta las acusaciones de haber favorecido a VITSA en una licitación millonaria.