El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, lanzó una dura advertencia al gobierno de Javier Milei en la previa de la movilización que el sindicato realizará este miércoles a las 17 a la Quinta Presidencial de Olivos. En una entrevista con Javier “El Profe” Romero en Algo salió mal, el dirigente apuntó contra el nuevo plan de retiros voluntarios, cuestionó el rumbo económico y volvió a poner sobre la mesa su exigencia de que el Presidente se someta a una evaluación médica para determinar si está en condiciones de ejercer el cargo.
“Lo tenemos acorralado. Él dijo que venía por nosotros. ¿Venís por nosotros? Bueno, yo creo que se le están terminando las balas a Milei y cuando dispare la última, nosotros empezamos a ir por él”, lanzó Aguiar durante la entrevista en el stream de Data Diario, en una de las definiciones más fuertes de una conversación atravesada por la creciente confrontación entre el gremio estatal y la Casa Rosada.
La advertencia llegó horas antes de la protesta convocada bajo la consigna “No se aguanta más”, con la que ATE buscará llevar el conflicto directamente a la residencia presidencial. El sindicato rechaza el programa de retiros voluntarios oficializado por el Ejecutivo y denuncia que detrás de esa denominación se esconde una nueva avanzada contra el empleo público.
“No hay retiros voluntarios, hay despidos extorsivos”
Aguiar cuestionó la presentación oficial de la medida y sostuvo que los trabajadores están sometidos a presiones para aceptar su desvinculación. “No hay retiros voluntarios, hay despidos extorsivos, despidos encubiertos”, afirmó.
El dirigente describió un escenario en el que, según denunció, los empleados deben elegir entre aceptar la salida o exponerse a quedar sin trabajo y sin cobertura de salud. En el caso de los trabajadores de planta permanente, señaló que las amenazas de pasar a disponibilidad y posteriormente avanzar con los despidos funcionan como un mecanismo de presión.
Además, apuntó contra la decisión de no cubrir las vacantes que deje el programa y cuestionó que el supuesto ahorro estatal pueda terminar convertido en un negocio para empresas privadas.
“Nos quieren echar por migajas, es decir, te retiro, te saco del Estado pagándote una suma irrisoria y luego viene una consultora de Sturzenegger, de Caputo, a realizar las tareas que realizabas vos”, denunció.
Para el titular de ATE, el esquema no representa solamente una reducción de personal, sino una transformación de las funciones estatales que podría trasladar tareas a consultoras privadas. En ese marco, recordó la experiencia de los años noventa y advirtió sobre sus consecuencias sociales: “En los 90 yo recuerdo que también nos decían que los retiros eran una oportunidad y la verdad que todos terminaron haciendo fila en la cola del trueque. Esto termina igual”.
La crítica se vincula con la denuncia que el gremio ya había hecho pública sobre el financiamiento del programa. Según ATE, el Gobierno recurrirá a un préstamo de hasta US$ 300 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para pagar las desvinculaciones.
“Se supone que un banco fue creado en 1959 para poder financiar el desarrollo económico y social de Latinoamérica y el Caribe. Cualquier país del mundo tomaría un crédito de estas características para infraestructura, hacer una ruta, construir escuelas, construir hospitales”, planteó Aguiar.
Y sintetizó su cuestionamiento con una frase que apunta al corazón del discurso económico libertario: “Para construir futuro, no para destruir presente”.
La denuncia de ATE por el préstamo de US$ 300 millones para financiar los retiros voluntarios había anticipado el eje de la movilización: el rechazo a que el Estado contraiga deuda externa para reducir su propia planta de trabajadores.
La motosierra también golpea al empleo privado
Durante la entrevista, el dirigente estatal también buscó desarmar uno de los argumentos centrales del Gobierno para justificar el ajuste sobre la Administración Pública: la idea de que el problema del empleo argentino se concentra en el sector público.
Aguiar citó cifras que atribuyó a la Secretaría de Trabajo y aseguró que entre noviembre de 2023 y junio de 2026 se perdieron 303.000 puestos de trabajo formales en el sector privado y casi 90.000 en el público.
“Si cada un puesto de trabajo que se pierde en el Estado se pierden tres en el sector privado”, señaló, al cuestionar el relato oficial sobre los efectos de la política económica.
El dirigente también apuntó contra el secretario de Trabajo, Julio Cordero, y sostuvo que sus propias declaraciones exponen el fracaso de la denominada modernización laboral. Según Aguiar, el crecimiento del empleo no registrado no puede presentarse como un resultado positivo mientras se deterioran los ingresos y las condiciones de contratación.
En ese contexto, adelantó una propuesta que ATE buscaría presentar: que los funcionarios del Gobierno que no ocupan cargos electivos pasen a facturar como monotributistas y perciban la mitad de sus actuales remuneraciones.
“Estos critican mucho al Estado, pero les gusta bastante todos los fines de mes”, ironizó.
La ofensiva sindical se completa con una crítica al deterioro del poder adquisitivo y al endeudamiento de los hogares. Aguiar sostuvo que la inflación continúa golpeando a los trabajadores y cuestionó que el crédito se haya convertido en una herramienta para cubrir necesidades básicas.
“Hoy se está tomando crédito no para invertir, sino para sobrevivir, para comprar alimentos, para comprar medicamentos”, advirtió.
También afirmó que la pobreza real supera ampliamente la medición oficial y cuestionó los parámetros utilizados para calcularla. “La pobreza es más del doble de la que oficialmente nos dice el Gobierno”, sostuvo.
El examen médico a Milei y la pregunta sobre su aptitud para gobernar
Otro de los pasajes más tensos de la entrevista se produjo cuando Romero le consultó por las declaraciones de Milei sobre las personas que no llegan a fin de mes. El Presidente había ironizado sobre cómo hacen quienes se quedan sin dinero antes de terminar el mes, una afirmación que Aguiar calificó como una burla a la situación de millones de argentinos.
“Me causa vergüenza ajena, hay que hacerle un examen médico ya”, respondió.
El secretario general de ATE retomó así un planteo que el sindicato ya había expresado públicamente en septiembre, cuando reclamó información sobre una eventual evaluación de la aptitud psicofísica del mandatario. En aquella oportunidad, la organización presentó un pedido formal de acceso a la información pública para conocer si Milei había sido sometido a algún examen, junta médica o evaluación de aptitud para ejercer la Presidencia.
En el stream de Data Diario, Aguiar insistió en que no pretende acceder a la historia clínica del jefe de Estado, sino conocer si está en condiciones de desempeñar sus funciones.
“Hasta para conducir una moto se necesita un examen médico preocupacional. No puede ser que no se lo necesite para conducir un país”, argumentó.
Y remarcó: “No queremos conocer la historia clínica de Javier Milei ni su salud privada. Solo queremos saber si está apto o no”.
El dirigente justificó su reclamo al comparar los requisitos que deben cumplir los empleados públicos para ingresar al Estado con la ausencia de una exigencia equivalente para quien encabeza la Administración Pública Nacional. También sostuvo que la discusión tiene una dimensión institucional, dado que el Presidente es la máxima autoridad política y administrativa del país y el jefe de las Fuerzas Armadas.
El planteo, que ATE ya había formalizado mediante un pedido de información pública, volvió así al centro de la confrontación política con el Gobierno.
ATE ya había exigido información sobre la salud física y mental de Milei para determinar si está apto para ejercer la Presidencia, en un reclamo que el sindicato fundamentó en los controles médicos exigidos a los propios trabajadores estatales.
“Vamos a Olivos porque en la Casa Rosada no los encontramos”
La movilización de este miércoles será la expresión callejera de un conflicto que excede el nuevo régimen de desvinculaciones. ATE suma a sus cuestionamientos los despidos, la pérdida salarial, la reducción de las estructuras públicas y el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores.
Aguiar también cargó contra los viajes internacionales del Presidente y el funcionamiento del Gabinete. “Vamos a Olivos porque en la Casa Rosada no los encontramos. No la pisan, son vagos”, disparó.
El dirigente cuestionó que el Gobierno invoque la falta de recursos mientras, según su denuncia, recurre al endeudamiento externo para financiar la salida de empleados públicos. La contradicción entre el ajuste y el préstamo del BID es uno de los argumentos con los que ATE buscará darle mayor volumen político a la protesta.
La convocatoria llega, además, después de otros episodios de tensión entre el Gobierno y el movimiento sindical. Durante la entrevista, Aguiar denunció las detenciones de trabajadores que participaban de una protesta en el subte y cuestionó el protocolo antipiquetes, al considerar que restringe el derecho constitucional a manifestarse.
“Si lo hicieron para intentar disciplinar al conjunto del movimiento obrero en nuestro país, ya les anticipo que van a fracasar. No lo van a lograr. No les tenemos miedo”, afirmó.
Con la movilización a la Quinta de Olivos, el titular de ATE apuesta a convertir el rechazo a los retiros voluntarios en una impugnación más amplia al programa económico de Milei. La protesta busca poner en discusión no solo la continuidad de miles de puestos de trabajo estatales, sino también el costo social del ajuste y la legitimidad de un Gobierno que promete achicar el Estado mientras toma deuda para financiar esa reducción.
El mensaje final de Aguiar dejó en claro que el sindicato no piensa dar por terminada la disputa: “Se le están terminando las balas a Milei y cuando dispare la última, nosotros empezamos a ir por él”.